Qué nos dice… TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO

Más de 15 años como banda triturándonos los tímpanos, y 13 desde su disco de debut homónimo. A estas alturas de la película, Triángulo De Amor Bizarro son ya una de las bandas más consolidadas de la escena independiente estatal, y también de las más respetadas por público y crítica. Sus discos y sus directos son su mejor aval, y con cada paso adelante ganan más y más credibilidad. El paso de los años no ha derivado en rutinas apáticas o canciones sin chispa, sino que cada álbum de los gallegos es una nueva vuelta de rosca. Un exprimir más la máquina. Un seguir siendo inquietos y curiosos, y experimentar rincones no explorados antes. Y así llegamos a ‘oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ‘ (2020, Mushroom Pillow), su nuevo disco. Un álbum también homónimo, pero con las letras del revés. Así te vas a quedar seguramente después de escucharlo. Un reflejo de sí mismos. La otra cara de la luna. Otra pequeña gran ruptura, como la canción inicial del disco. En nuestro último programa ‘Common People’ en Radio Primavera Sound, hablamos con su cantante y bajista, Isa Cea, sobre el disco, el confinamiento y el incierto futuro de la industria musical. Ésta es la transcripción de la entrevista, para que también puedas leerla con calma.

INDIE LOVERS: Bienvenida a ‘Common People’ de Radio Primavera Sound, Isa ¿cómo estás?

ISA: Bien, gracias. Pues estamos en casa, tratando de ocupar el tiempo con estas entrevistas. Siempre hay cosas que hacer, y con el disco ahí, pues bastante entretenidos.

¿Cómo lleváis este primer mes de confinamiento? ¿Dónde estáis llevando la cuarentena cada miembro de la banda?

Pues cada uno en nuestras casas, claro, con nuestras parejas. Rodrigo y yo en la aldea, en Abanqueiro; y Rafa está en Lugo, y Zippo en Coruña. Intentamos seguir manteniendo el contacto, pero cada uno en su casa. Desde que decretaron el confinamiento, lo seguimos muy a rajatabla. 

¿Cómo os está afectando esta situación? ¿Habéis tenido que cancelar muchos conciertos? ¿Habéis podido reubicarlos…?

Esto nos afecta de lleno. Nos acaba de dejar a todos flipando, como a todo el mundo. Lo que pasa es que nuestro sector tardará en volver a la normalidad más que otros, seguramente el último, o de los últimos. Así que por el momento se cancela todo y no sabemos si se van a reubicar cosas. Y la gente que lo hace también supongo que lo hará un poco a ciegas, y estamos todos así: con una incertidumbre que es la que toca. Este va a ser nuestro disco maldito (risas) Todos los grupos han de tener uno. ¡Nos ha quedado bien chulo el disco del fin del mundo!

Todo esto os ha pillado a los pocos días de editar vuestro quinto disco. Al no poder tocar ni tener contacto directo con los fans, no sé si tenéis feedback de cómo lo está recibiendo la gente. ¿Qué os llega por redes sociales?

El disco está teniendo súper buena acogida. A la peña le está molando mucho. A los medios también, y estamos muy, muy contentos. Dentro de lo que es la catástrofe mundial, estamos muy contentos, de verdad. Es lo que te queda, ¿no? Que a la gente le guste y le esté haciendo compañía en estos momentos de chupar mucha habitación (risas), también es importante. Y en ese sentido estamos muy contentos. Con las redes sociales es fácil continuar el feedback con tus seguidores. Muy bien, muy contentos.

Se trata de un disco homónimo (algo más propio de un debut, no de un quinto álbum), aunque el título es con las letras del revés, como si fuera el reflejo de un espejo. ¿De qué va todo este juego conceptual? ¿Es una especie de renacimiento o reinvención del grupo? ¿Una imitación de vosotros mismos…?

Sí, el primer disco también se llamaba ‘Triángulo de Amor Bizarro’, y era como una presentación. Recuerdo que, como no nos conocía nadie, por el nombre la gente pensaba que el grupo era de una manera. Con el paso de los discos y de los años, fuimos cogiendo nuestra propia identidad, y ese nombre ahora tiene ya otro significado. Era un poco jugar con eso. El reflejo del nombre al revés, el concepto de lo que era, lo que es, o lo que siempre fue… no sé, para mí es algo así.

Tenéis esa extraña habilidad para sonar perfectamente reconocibles desde la primera canción, toquéis una canción que te atropella o una que te masajea el alma, aunque esta vez experimentáis y jugáis diferente a discos previos. Sin ir más lejos, en esa canción inicial, ‘Ruptura’, con atmósferas industriales que muchos han comparado con los Big Black de Steve Albini, pero que a mi me llevan a pensar también en bandas como Nine Inch Nails…

Pues eso es muy importante para nosotros; que, aunque no sea premeditado, la gente reconozca al grupo y su sonido, por encima de todo lo que quieras experimentar, y si quieres tirarte más a un estilo o a otro. Que la energía del grupo siempre esté por encima de todo. Así que genial.

Pero curiosamente, aunque experimentáis con diferentes ‘vestidos’ y estructuras en las canciones de este disco, en diversas entrevistas estáis insistiendo en que es un disco “pop”…

Es que nosotros creo que hacemos pop siempre. Aunque a veces se acerque al heavy metal, o más a Motorhead, u otras más a… Serge Gainsbourg, yo qué sé! El pop es la música popular y yo creo que es lo que hacemos siempre. Y tú puedes salir del pop, pero el pop no sale de ti (risas). Así que ahí estará siempre. 

Como en tantas otras cosas de esta sociedad enferma, vertiginosa e irreflexiva, ¿nos seguimos quedando en primeras lecturas de forma y apariencia, y dejamos pasar lo realmente importante, que es el contenido, el fondo…?

Si planteas guay una canción y te curras bien la letra, que vaya muy pegada a la música, es muy difícil escapar de lo que tú quieres decir si lo haces bien. A mí me pasa con con canciones que están en alemán o inglés, que tampoco me entero de mucho, y sin embargo llego a entenderlas, o por lo menos a mi manera; yo sé lo que quiere decir y me transmiten ese sentimiento, esa energía o ese mensaje. Así que también es un trabajo del que lo hace: saber mostrar bien lo que quieres expresar, y que sea muy difícil escapar de eso para el que lo escucha. Otra cosa es que lo quiera escuchar o no…

Pues yendo al fondo del disco, bajo revestimientos ruidistas, industriales, pop o incluso dub, se trata de un trabajo muy contemporáneo, donde habláis de hedonismo, de violencia de género, de redes sociales, de neodictadores fascistas, de cambio climático, y de muchas emociones…

Sí, sí, este disco está muy centrado en el presente. En lo que ahora mismo sentíamos que estaba en el ambiente. Todas esas cosas, todo ese caos… y de una forma mucho más directa a lo mejor que en otros discos, en que quizás fuimos un poco más barrocos, o más abstractos. Y este disco es como más cercano, más personal y habla del ahora de una forma mucho más clara.

Sois una banda extrema en muchos sentidos, y siempre me ha encantado la manera como tratáis el amor en algunas canciones: a frases ya gritadas mil veces como “habría votado a la derecha por ti” o “la ciencia es mentira sin ti” ahora hay que añadir sentencias memorables como “Fuiste más interesante para mí, que toda la historia humana, que el universo conocido (…) Fuiste mucho más importante para mí que toda la costa de Galicia, que todos los mares, que todas las rías…” ¿Es pasión visceral, hiperbólica y postadolescente, o pura parodia extrema del romanticismo clásico?

No, para nada. Esa es una canción que, además, como el amor es tan personal, yo creo que cada uno la tiene que interpretar a su manera. Lo único que puedo decir para no cerrar la canción y que creáis que es así y no como vosotros tenéis en la cabeza, es que es totalmente sincera, y habla de un amor que es así de fuerte.

Formalmente, y en lo que respecta al proceso de composición, leíamos que esta vez habéis trabajado distinto. Y habéis introducido máquinas o aplicaciones más allá de los instrumentos musicales tradicionales…

Claro, para poder hacer un disco que lo que teníamos claro es que fuera como muy de ahora, también teníamos que plantearnos hacer las canciones con instrumentos más de ahora. Aplicaciones, cajas de ritmo, bucles…. trabajar mucho con el ordenador y alejarnos un poco del bajo-guitarra-batería de siempre. Y a partir de ahí, fueron saliendo sonidos nuevos. Ese fue un poco nuestro planteamiento.

En ‘Acosadores’ canta también Ariadna de Los Punsetes. ¿Cómo surgió esa colaboración? ¿Buscabais esas armonías vocales tan sorprendentes con Isa? ¡Parecen casi la misma voz doblada!

Superguay, porque yo no me di cuenta de que coincidían tanto nuestras voces hasta que después escuché la canción. De hecho, alguna vez en alguna entrevista me preguntaron qué efecto era el que usaba, y no es ningún efecto, es Ariadna! (risas) Cuando hice la melodía de la canción la tenía ya grabada con otra armonía que cantaba yo misma, y que hacía yo misma hablándome. A la hora de grabarla me parecía más interesante que fuera otra persona. Y con la letra, y lo de los nuevos trajes, Ari me pareció súper oportuna. Y como es amiga y vive en Madrid, que es donde estábamos grabando, abusando de la confianza, que ya sabes que da asco (risas)la llamé un día antes (risas). Antes de grabar, el día anterior estuve hablando un poco con ella de la canción. Estuvimos viendo qué partes podían ser dobladas, y al final es toda la canción. Tarareando un poco una línea que me funcionara con lo que ya tenía grabado me salió esa. Se la mandé, y se la aprendió en horas, porque al día siguiente la grabó en cinco minutos. ¡A la segunda toma ya estaba grabada su voz! Salió superbien. Aparte de aceptar, se la aprendió súper rápido y la clavó. Nos quedamos todos alucinados. Y muy, muy contenta. La verdad es que le dio eso que al principio me faltaba para la canción, y creo que quedó muy chula.

Volviendo a la situación actual y centrando la mirada en la cultura y en la música, ¿cómo veis el futuro del sector tras esta crisis? ¿Qué os parecen las medidas del gobierno, la huelga de contenidos en internet que se hizo, las iniciativas de conciertos en streaming…?

Al ser una situación nunca vivida antes es muy complicado. Porque a toro pasado puedes decir “yo haría esto”, pero claro, verse en ese momento, la verdad… yo creo que las primeras medidas, que es proteger a quien más lo necesita, están bien tomadas; hacer eso y no salvar antes a los bancos, y intentar proteger a los que nos cuidan, a los sanitarios, en vez de privatizarlo… estas cosas hay que tenerlas en cuenta, salga mejor o peor, porque es imposible que no se vayan a cometer fallos. Yo, en ese sentido, trato de ser positiva. Una vez que estas cosas están más o menos aseguradas, pues ya habrá un momento para manifestarse, cada uno con lo que consideramos que necesitamos. Hay cosas que yo creo que no son el momento ni la manera, como esta huelga, o este apagón o como se llame. También entiendo perfectamente más que nadie por qué se hace, pero bueno, igual no es ni el momento ni la manera.

¿Estamos en otro punto de inflexión de la industria, como la que supuso la llegada de internet y las plataformas de streaming? ¿Hay que replantear el modelo, y que tanto la gente de la calle como las instituciones se conciencien de una vez de la importancia y el valor de la cultura en la sociedad como motor de ideas, reflexión, sentido crítico… y no sólo como un puro entretenimiento? ¿O quizás es justo eso lo que NO quieren las administraciones…?

Qué voy a decir, es súper importante cuidar la cultura de un país. Es algo que le da una identidad y que hay que cuidar. Todas estas plataformas y estas nuevas herramientas para escuchar música quizás también han devaluado un poco lo que es el valor de la música, porque las ponen de una forma gratuita. Y para nada es gratuito para los que la hacemos. Es mucho trabajo, una inversión de dinero muy importante que, al final, con estos sistemas que hay hasta ahora de reparto, simplemente se lo quedan todo esas plataformas. Te lo venden como algo bueno: “así tienes ahí un escaparate y la gente lo puede escuchar…”. Sí que hay un intento que no sé como quedó en la Unión Europea de legislar todo esto. Por ahí está el camino, que todos podamos vivir de esto y no que unos, como siempre, se forren y los otros estemos haciendo el idiota, porque al final perdemos todos. Seguro que hay muchos artistas que desisten en el intento de poder sobrevivir de esto. Hacen algo y la siguiente vez pues ya no le ven sentido. Es muy complicado. Antes te podías agarrar a los conciertos por lo menos para poder plantear tu siguiente trabajo. Ahora que no está eso, te paras a ver todo el panorama y dices: “¿aquí realmente para qué estoy haciendo esto? ¿Estoy creando contenido para esta plataforma y yo no puedo sobrevivir de esto?” Está así el panorama. Seguro que hay que darle una vuelta. 

¿La mejor manera de ayudar a los artistas ahora mismo es siguiendo los pasos que se recomendaban en la campaña #SomosMúsica? Es decir, comprar discos y merchandising por internet, no devolver entradas de conciertos y adquirir las de futuros shows, escuchar música en streaming…? ¿Añadiríais alguna otra para aquellos que quieran echar una mano de alguna manera?

Claro, me parecen unas medidas perfectas y una iniciativa de sentido común. Si a ti te gusta un disco, cómpratelo; si te gusta ir a los festivales y a los conciertos, pues te compras la entrada. Si no puedes ir ahora por las circunstancias que estamos viviendo, pues ya irás más tarde. Pero para que siga existiendo y siga estando ahí necesitamos que la gente lo ponga en valor y nos apoye. Ni más ni menos.

Antes de acabar, al margen de este disco de Triángulo De Amor Bizarro, ¿alguna recomendación cultural para estos días de cuarentena? Yo, por ejemplo, estoy leyendo un libro que tiene relación indirecta con vosotros que tenéis nombre de canción de New Order: el libro de Peter Hook sobre ‘The Haçienda’ (editorial Contra). ¡Divertidísimo y alucinante cómo pudieron gestionar tan mal un club que tuvo tantísimo éxito! ¡Muy recomendable!

¡Está genial ese libro, también lo tengo, está muy bien! Un libro también muy recomendable para leer en estos momentos es el de Naomi Klein: ‘La Doctrina Del Shock‘, que habla de cómo este tipo de catástrofes son siempre aprovechadas por los buitres del mundo que están ahí, esperando a que pase algo muy chungo para sacar tajada. Y cómo funciona todo esto. Es muy interesante saberlo y estar alerta, porque son debates que están abiertos ahora mismo, y que si sabes como funcionan, lo ves claramente. Pero es tan difícil pensar que hay gente tan chunga …

Muchas gracias por vuestro tiempo, mucha fuerza, y a cuidarse! Y felicidades y gracias por este discazo! Salut!

¡Muchas gracias a vosotros, y gracias por contar con nosotros y ojalá nos veamos pronto en persona!

 

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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