Qué nos dice… ANNA ANDREU

Anna Andreu i Marina Arrufat
Servidor es un cazador insaciable de nuevos sonidos, bandas y artistas, y eso me lleva a rastrear y remover cielo y tierra para encontrar estímulos sonoros excitantes por todo el planeta. Y a veces cometo el error de centrar tanto la mirada en países lejanos que me olvido de los artistas de kilómetro cero. Pero en la proximidad hay también muchísimo talento, a veces ensombrecido por los lanzamientos estatales o internacionales de bombo y platillo. Anna Andreu es un claro ejemplo de ello.

 

Esta artista de Sant Quirze del Vallès (Barcelona) ya llevaba años buscando su voz en esto de la música en Cálido Home, su proyecto junto a Eduard Pagès. Y ahora se lanza con su proyecto en solitario (o no tanto… se acompaña de la violinista Marina Arrufat a la batería y teclados). Fruto de esta unión artística y más allá, ha nacido un precioso disco de debut, ‘Els Mals Costums‘, que edita Hidden Track Records, otro de esos pequeños sellos de proximidad que son tan necesarios para hacernos llegar estas pequeñas joyas que tenemos a la vuelta de la esquina. Un álbum que destila intimidad y poesía, delicadez y sensibilidad, y calma tras la tormenta. En nuestro programa de abril de ‘Common People’ en Radio Primavera Sound nos lo explicó en un reportaje, y ahora puedes leer aquí también la entrevista íntegra.

 

 

INDIE LOVERS: Situemos a los oyentes: ¿quién es Anna Andreu y cuál es tu trayectoria musical hasta ahora? ¿Cálido Home todavía es un proyecto en activo?

 

ANNA ANDREU: Tengo 32 años, y después de tres años de letargo, he decidido volver a hacer música por mi cuenta. Durante mucho tiempo he formado parte del dueto Cálido Home con Eduard Pagès y por ahora no estamos activos, pero nunca se sabe.

 

¿Cuándo, dónde, cómo, por qué… decides empezar este nuevo proyecto?

 

En mi caso, yo tengo la sensación de que a partir de cierta edad con la música o ponía toda mi energía en ello, o intentaba vivir un poco más en paz y tener un sueldo fijo a fin de mes. Intenté esto último durante tres años, pero no me acabó de salir bien y ahora estoy intentando lo primero. A ver si poniendo todo lo que tengo, me siento a gusto y en paz, aunque sé que es una vida bastante inestable. Conocí a Marina y desde el primer momento me animó un montón a empezar este proyecto y luego vi que Louise de Hidden Track Records también confiaba mucho en lo que pudiera salir de aquí. Así que esto me acabo de ayudar a decidirme.

 

Anna Andreu y Marina Arrufat

Y aunque es un proyecto ‘en solitario’, ¿quién más te acompaña en el disco, tanto en lo musical como en la parte técnica del estudio?

Me acompaña Marina Arrufat a la batería, teclados y voces. Y además es mi pareja y me acompaña también en muchas otras cosas. Jordi Matas (ndr. Ferran Palau, El Petit De Cal Eril…) se ha encargado de grabar, mezclar y producir el disco y ha sido un auténtico placer. Hemos aprendido las dos un montón y tenemos muchas ganas de volverle a ver cuando todo esto pase.

 

Respecto a Cálido Home, cambias inglés por catalán. ¿Cómo ha sido ese proceso para ti y por qué decidiste ese cambio?

 

Cuando empecé a hacer canciones por mi cuenta no me planteé hacerlas en ninguna otra lengua que no sea la lengua en la que hago todo lo demás, que es el catalán. Y al fin y al cabo, es un proyecto muy personal y no siento que interprete nada que no soy. Al principio me agobiaba un poco porque las opciones para describir una misma cosa son infinitas, cosa que no me sucedía en inglés. Pero bueno, después se transformó en un juego con el que he disfrutado mucho: encontrar un equilibrio entre el significado de las palabras, su sonido y lo que pueden llegar a evocar. Ha sido una experiencia un poco agobiante al principio, pero después el tema ha sido casi obsesivo (risas). He disfrutado mucho haciéndolo.

 

Precisamente las letras son uno de los principales pilares del proyecto, dándole ese aire poético, cotidiano, intimista… que hacen más cercanas las canciones, pero a la vez te hacen pensar, como en una especie de juego de enseñar y esconder, o de sugerir más que decir las cosas de manera obvia. ¿Cómo es ese proceso de escritura? ¿Son poemas posteriormente musicados? ¿Escribes ya pensándolas como canciones y en cómo será la estructura de las mismas?

 

Me cuesta describir el proceso porque creo que no sigo ningún patrón o método en concreto. No sé qué es lo que me funciona mejor. A veces igual hay una palabra que quiero que aparezca sí o sí y me lo monto para que encuentre su hueco. O a veces tengo una imagen en la cabeza y empiezo a desarrollarla. Y en otras ocasiones quizás estoy tocando la guitarra sin más y empiezo a tararear palabras que, aunque no tengan mucho sentido en el momento, acaban construyendo una frase que acaba siendo el tema de la canción. Y quizás incluso, al final, esta frase desaparece, y cristaliza en otra cosa. Así que es un poco errático también. Y al final creo que la estructura es lo último que aparece. Pocas veces lo concibo ya como una canción cerrada o tengo una idea muy clara de lo que voy a hacer.

 

 

Intuyo que alguna de esas letras habla también de Marina. ¿Resulta extraño o difícil cantar y tocar esas canciones tan íntimas junto a ella, y exponer y compartir con el público parte de esa intimidad?

 

Marina aparece de una forma u otra en la mayoría de los temas, pero como no lo hace de una forma muy literal, pues yo misma a veces me olvido del origen de algunas frases cuando las canto. Por ejemplo, ‘Torrent Sanguni’ sí que es una canción como más de amor, es quizás la más explícita. Pero aún así me permite poner la distancia justa como para poder tocar la juntas sin que me dé la risita.

 

Anna Andreu

¿Por qué un frontón para la estética del disco? (o una pista de pelota vasca, no acabo de diferenciarlas… buscándole una lectura poética o metafórica pensaba en esas relaciones con gente que no cede, pero no tengo claro que vayan por aquí los tiros… )

Sí, es un frontón. Llegué a esta idea porque sí que tenía claro que quería que el disco fuera muy luminoso y muy colorido, pero a la vez que fuese un diseño muy limpio y muy claro. Entonces, pensando en la paleta de colores que me venía a la cabeza, se me ocurrió que un frontón cumplía todos los requisitos. Y además también es un espacio en el que se juega contra uno mismo y es un poco la sensación que he estado teniendo mientras hacía las canciones. Y el juego de la silla me parece una imagen muy clara de un mal hábito que a todos nos ha pasado factura alguna vez (risas).

 

El disco sale en pleno confinamiento. ¿Cómo lo estás llevando y cómo ha afectado a tus planes? Aunque las tiendas estén cerradas, quien nos escuche ya lo puede conseguir, no…?

 

Mi estado de ánimo respecto a la salida del disco varía por horas. Intento no dedicar mucho tiempo en pensar cómo hubiese sido la salida en una situación normal, o los conciertos que hubiésemos hecho, porque creo que no me aporta nada bueno. Pero sí estoy un poco mustia. Intento centrarme en el buen recibimiento que ha tenido, en los comentarios preciosos que nos llegan, y el trabajo que sigue haciendo el sello en toda esta situación. El álbum está disponible en la web de Hidden Track Records, en formato CD y vinilo. Y es una edición súper cuidada que ha salido del estudio de Coure y con unas fotos preciosas de Silvia Poch.

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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