Qué nos dice… KAKKMADDAFAKKA

Kakkmaddafakka

Hace ya 15 años del debut de una banda noruega con nombre imposible de olvidar (aunque difícil de escribir), y 11 que nos ganaron el corazón con aquél súper hit indie irresistible que fue ‘Restless’: Kakkamaddafakka estan de vuelta tras el parón obligado por la pandemia, y regresan en plena forma. El 30 de septiembre publican nuevo disco, ‘Revelation‘ (Bergen Mafia Records), y ya os podemos avanzar que vuelven con canciones luminosas que nos van a hacer bailar nuevamente. Aunque dentro de los colores de este cuadro también hay matices y revelaciones de fondo oscuro. Y es que hay muchas cosas por cambiar en este mundo decrépito. Hablamos de todo ello con el rubio cantante y líder de la banda, Axel Vindenes, en una charla que esperemos os resulte tan interesante y estimulante como lo fue hacerla para éste que escribe…

INDIE LOVERS: ¿Cómo estás? ¿Y qué sensaciones tienes ante la salida de este nuevo disco, ‘Revelation’?

AXEL: ¡Estoy muy excitado, amigo! Es un buen momento para estar vivo. Estoy entusiasmado, parece que a la gente le está gustando. Los singles están funcionando y tengo buenas sensaciones.

Las primeras emociones que se desprenden al escuchar el disco es que es muy luminoso y colorista. ¡Hay luz aquí!

¡Gracias! ¡Qué bien escuchar algo así! Pasamos mucho tiempo con este disco pero lo grabamos muy rápido. Trabajamos duro, pero fue divertido. Es genial que a la gente le guste. Es imposible saber cómo reaccionarán los demás. En aquél momento nos pareció que estaba bien y, afortunadamente, así es. 

Explícame la historia que hay detrás del disco. ¿Es un ‘álbum-Covid’, hecho durante la pandemia?

Lo es. Fue divertido poder juntarnos para hacer un disco mientras no podíamos dar conciertos. No teníamos nada más que hacer, así que nos pudimos centrar en el disco. Trabajamos cada día. Normalmente, cuando grabamos los discos estamos de gira, paramos unos días y volvemos al estudio. Esta vez estuvimos en el estudio cada día, sin distracciones, hasta que lo acabamos. 

Es curioso que, siendo un disco de la era Covid, que fueron días oscuros, os haya salido tan luminoso. Al menos en lo formal, en el envoltorio sonoro…

¡Sí! No puedo explicar la razón. Algunas letras no son tan positivas, hay algo de tristeza y melancolía. Queríamos mostrarle al mundo los colores más grandes y brillantes. Nos sentíamos inspirados. Kakkamaddafakka es nuestra propia fuerza y se la queremos dar al mundo. 

Me parece un muy buen momento para sacar un disco así, porque es obvio que la gente tiene ganas y necesita volver a salir, ir a conciertos, socializar… hacer todo eso que no pudimos hacer en estos dos últimos años.

Sí, es el momento perfecto. Estoy entusiasmado. Será genial comprobar cómo lo recibe la gente.

¿Dónde lo grabásteis y con quién?

Lo hemos producido nosotros mismos, en nuestro propio estudio en Bergen, nuestra ciudad. Nos sentimos muy inspirados por nuestro disco ‘Hest’. Queríamos tener el tiempo para trabajar cada día en el estudio y no pensar hasta que hubiéramos acabado. Nos gusta cómo ha quedado el disco. Es como una especie de historia, y con las nuevas canciones es fácil meterese en esta historia. Es la manera en que nos sentimos ahora en Kakkmaddafakka. Y veo que el próximo álbum, o los dos próximos, los haremos de esta manera.

¿Dos discos más? ¿Sí?

¡Sí, son tiempos excitantes!

En este nuevo disco hay muchos sintetizadores, pop electrónico y sonidos que me llevan mucho a los años 80. ¿Os ha influenciado esa época y las bandas de los 80?

Amamos a las bandas de los 80. Para mí es la era dorada de la música, en muchos sentidos. Es obvio que nos encantan A-ha, The Smiths… y todas aquellas bandas. Tienes mucha razón: amamos los 80!

Precisamente el single ‘Good Guy’ parece un homenaje muy claro a A-ha, una de las bandas noruegas más populares de la historia…

Sí, en parte lo es. No escribí esta canción. La produje, pero la composición fue cosa del bajista (ndr. Stian Saevig). Cuando hicimos la producción no pensamos en el ‘Take On Me’ de A-ha, pero quizás sí es cierto que en el solo hay algo de esa canción. Escuchamos otras canciones pop, pero fue interesante luego ver que sonaba como A-ha. Y es genial, porque nos encantan.

Es un álbum muy coral en la composición, ¿no? Las canciones están escritas, e incluso algunas son cantadas, por distintos componentes de la banda. ¿Cómo trabajásteis y cómo decidisteis quién componía o cantaba una canción u otra?

Normalmente quien escribía la canción la cantaba. Y ahora Black Mamba, ‘Mamba Negra”, el bajista (ndr.  es uno de los muchos apodos de Stian Saevig, que también tiene un proyecto en solitario llamado Sti Cobra) vuelve a participar. Hacía 6 meses que no escribía, mucho tiempo. Y también fue muy divertido que el teclista, Kitzz (ndr. Sebastian Kittelsen),  escribiera y cantara una canción por primera vez (ndr. ‘Wage Slave’). Nos impresionó mucho cuando llegó con esta canción. Y es una canción muy importante dentro del disco, es como la que le da el tono al álbum. Es muy excitante. Esto es lo que somos Kakkmaddafakka. Intentamos ser como los Beatles, que todos escribían y cantaban canciones. Esa es también nuestra manera de hacer las cosas. Quizás yo haga la mayoría de canciones, y tengo un gran ego. Pero mi ego es tan grande que el resto de la banda también puede unirse. ¡No es ningún problema para mí! Me hace sentir bien. Tenemos buen ambiente en la banda.

Hay otra canción que me ha llamado especialmente la atención, por lo distinta que es: ‘Bombibidy’. Es dub, es reggae… ¿cómo os dio por ahí? ¡Me voló la cabeza!

Sí, es una canción especial porque no es la típica de Kakkmaddafakka. Sacamos inspiración de nosotros mismos, y nos gustan muchos estilos de música distintos. Tenemos un gran amor por el reggae y el dub. Compuse esta canción después de que fuera a Alemania para una exposición de pintura, donde me paró la policía y bla, bla,bla… tenía una historia interesante que contar, sobre ser detenido en posesión de marihuana que me habían prescrito médicamente. Es una parte de las ‘revelaciones’ del título del disco: te levantas un día y la hierba ya no es ilegal nunca más. Ya no soy un criminal. Soy una persona normal. Eso está bien. ¡He estado viajando toda mi vida adulta quebrantando la ley!

(risas)

Y ahora ya no rompo la ley y es fantástico. Necesitaba una canción para explicarlo. Siempre habíamos querido tener nuestra propia canción sobre fumadores, y éste es nuestro intento de hacer una que sea guay. Nos hemos dado cuenta de que todo el mundo dice que no es una cancion típica de Kakkmaddafakka, pero está bien tenerla en este disco, porque en cierta manera, es una canción política.

Y, de hecho, es muy hipócrita por parte de la sociedad que esté normalizado el consumo de tabaco y el de la marihuana siga demonizado como si fuera un crimen. ¿Por qué no permitirla? Al final es  tu propia decisión individual.

Lo sé. Es ridículo. Este disco trata sobre cosas ridículas que necesitamos cambiar y encontrar una manera más lógica de hacer las cosas. Trabajo, gente que cree en mentiras… los seres humanos hemos vivido una época basada en muchas mentiras y ahora nos hemos dado cuenta. Hay que empezar de cero. El sistema está totalmente corrupto y necesita un nuevo comienzo. Y ya no hablo de inicios desde un punto de vista político, sinó desde cada individuo. No cambiaremos la sociedad a menos que nos cambiemos a nosotros mismos. Depende de ti, de mí y de todo el mundo. Que, poco a poco, la información llegue a la gente y la sociedad cambie. Pero tú y yo tenemos que hacer nuestra parte de la tarea. 

Claro…

Kakkmaddafakka

Lo que hemos intentado con este disco es que la gente piense por sí misma, y no por lo que le diga el gobierno o su profesor. (ndr.- Se pone a cantar ‘The Wall’ de Pink Floyd, y le acompaño entre risas) “You don’t need noooo eeeduucaaatiooon…!” (risas) Esto es lo que somos. Debemos educarnos a nosotros mismos. No tener miedo de la energía atómica, como decía Bob Marley (ndr.- “Have no fear for atomic energy…”, parte de la letra de la preciosa ‘Redemption Song’). Algunos nos han mentido: la energía atómica está bien, no es peligrosa. Cosas como ésta que la gente tiene que entender. No necesitamos una revolución, necesitamos una revelación. Todo es cíclico. La revolución era cosa de nuestros padres. Tenemos que pensar con claridad. Utilizar las drogas para elevarnos, no para adormecernos. Y tener clara la diferencia: hay drogas buenas y hay otras que no lo son. En mi opinión, la clave está en la educación y el aprendizaje, no en ninguna revolución. Revélate, con V. Mira las cosas desde otra perspectiva. Amplia horizontes. Todo esto es lo que intentamos decir con este disco.

Estoy de acuerdo: los cambios y decisiones individuales son los que pueden conseguir cambios en el mundo. Y más en una sociedad tan egoísta como la nuestra.

Sí, ningún político cambiará nada. Es lo que tú decidas hacer: ¿cuántos niños tendrás?, por ejemplo.

Sí. Y es importante hacerlo ya, porque el planeta se está yendo a la mierda.

Sí. Aunque debo decir que eso no me asusta tanto. Creo que el planeta sobrevivirá. Me asusta más la gente matándose entre ellos, no consumir la comida más saludable, creernos cualquir mentira de la prensa… si comes buenos productos y tienes un organismo más fuerte y te rodeas de una gran familia, serás más fuerte. Debemos tomar más responsabilidad sobre nuestras propias vidas, y luego todo irá mejor.

Y respetarnos los unos a los otros, porque la gente es cada vez más egoísta y tiene menos empatía.

¡Joder, y tanto! Y no poner el dinero en el número 1 de tus prioridades. Busca el placer, un dios… si pones el dinero delante de todo perderás a todos tus amigos y la sociedad se irá al infierno. Pon la alegría y el disfrute en el número 1 y tus amigos también lo harán. No puedes priorizar el dinero, has de tener algo más: la fe, el regocijo… tenemos un montón de fans que también ponen la diversión en el primer lugar de sus prioridades. Es lógico. Tenemos que pensar con lógica. Si queremos una sociedad, tenemos que pensar como una comunidad. Ahora la gente no piensa como una sociedad, todavía… (risas). La gente debe informarse mejor. Es interesante… también es importante ser positivo. Eso te hace más fuerte. 

Sí, y poner el sentido común por encima de las leyes y normas, que al final son arbitrarias, aleatorias o interesadas.

¡Exacto! Y sacudir la información tanto como podamos y no creernos todo lo que nos dicen. La única manera de descubrir las cosas es por nosotros mismos. Hoy en día no te puedes fiar demasiado. Y leer muchos libros clásicos, hablar con tus abuelos… ¿ellos cómo lo hicieron? En España haría calor en su época y no tenían tantos medios para combatirlo, ni aire acondicionado, pero no era un problema, sobrevivieron. Eran fuertes.

(risas) ¡Claro!

Escuchad a los ancianos españoles y luego tirad adelante. Hagamos una vida mejor. Esto es lo que intentamos decir.

Lleváis 15 años desde el primer disco, y parece que seguís tan enchufados y motivados como el primer día. Sois una banda viva…

¡Sí! Pero eso es lo que somos. Y somos muy afortunados porque escribimos música cada día, y nos mantiene jóvenes y entusiasmados. Si tú mismo no crees en tu propio producto, ¿quién va a creer en él? Yo creo muchísimo en Kakkmaddafakka, y de verdad pienso que somos una gran banda. Y estamos muy orgullosos de este disco. 

¿Cómo te sientes cuando echas la vista atrás y ves todo lo que habéis hecho en estos 15 años, y todavía todo el camino que tenéis ante vosotros?

Estamos muy orgullosos, pero también nos sentimos humildes. No podríamos hacerlo sin tantísima gente genial, como tú mismo que nos haces esta entrevista. Cada pequeña cosa que hacemos con la gente importa. Los que comparten nuestras canciones o las ponen en fiestas… sin todo eso no seríamos nadie. En España, especialmente, siempre nos hemos sentido muy bien tratados. Tanto por los fans como por la gente de la industria musical. Nos han invitado a muchísimos festivales, y hemos tocado casi en cada ciudad de España. Me siento orgulloso, pero también humilde.Y también sentimos la responsabilidad de devolverle todo eso al mundo. Y la obligación de darle al mundo más canciones de Kakkmaddafakka, y más conciertos, y hacerlo tan grande como podamos. Y lo que tenéis que tener en cuenta siempre con Kakkmaddafakka es que todo lo hacemos de una manera muy indie. Solíamos tener un manager, pero ahora yo soy quien lo lleva todo. Nunca hemos tenido grandes contratos con multinacionales que nos presionaran. Todo lo que hacemos sale de manera natural. Creo que podemos ser como el ketchup Heinz. Ahora todo el mundo conoce el ketchup Heinz porque era el mejor. Por eso se convirtió en algo tan popular. Y eso es lo que espero conseguir con la banda: que seamos como Heinz, los mejores. 

(risas)

Y que ni necesitemos promoción, y nos convirtamos en la banda más global. Quizás pase, o quizas no. Ya lo veremos…

(risas) Nos encanta esta manera de trabajar, poque es exactamente como lo hacemos nosotros en Indie Lovers: con toda la pasión y humildad posible, pero sin cerrarnos a nada!

¡Claro, vosotros hacéis lo mismo con esta web y con el programa de radio! Y por eso nos apoyamos mútuamente. Creo que ese es el futuro, mola mucho.

Las cosas hechas con pasión son las mejores.

¡No se puede hacer nada sin pasión!

¡Exacto! ¡Sin pasión, nada tiene sentido! Cambiando de tema, tener una canción como ‘Resteless’, que se convirtió en su día en un súper éxito indie, ¿es un orgullo o una carga? Pienso en el ejemplo de Radiohead y ‘Creep’, que acabaron tan cansados de que mucha gente les fuera a ver sólo por esa canción que dejaron de tocarla en los conciertos. Cuando piensas en ‘Resteless’, ¿cuáles son tus sentimientos acerca de esta canción?

Cuando compuse ‘Restless”, intenté crear un hit. Es la única vez que lo he hecho, y me siento muy orgulloso de haberlo conseguido en el primer intento. Todavía amo esa canción. Es especial, a todo el mundo le encanta. No nos sentimos en absoluto como Radiohead en ese episodio que comentas. Aunque ‘Restless’ sea nuestro mayor éxito, nunca me sentiré así. Hay gente que viene a nuestros conciertos a los que no les importa una mierda ninguna otroa canción, pero a quien le gusta ‘Restless’, les gustan las demás. Me siento muy agradecido por estar en esa situación. No somos unos ‘one hit wonder’. Tocamos 20 canciones y la gente se las sabe todas y las cantan. ¡Es una locura! En Mexico, en Noruega, en España… ¡en todos los sitios! Estamos muy orgullosos.

Cambio de tema: este verano me leí la biografía de Jesus & Mary Chain, en que se explica la relación tan tensa de los hermanos Reid; todo el mundo conocemos también las peleas de los hermanos Gallagher de Oasis… ¿cómo es para ti eso de compartir banda con tu hermano Pal?

Nunca es fácil. No es 100% bonito todo el rato, es lo que tiene ser hermanos. Nosotros estamos orgullosos de haber compartido banda durante tanto tiempo. Pero siempre es una situación delicada: cada día es nuevo, y nunca damos nada por hecho. No quiero tener nunca una pelea pública con mi hermano, no creo que eso pase nunca. Hemos discutido mucho, eso es así, ocurre entre hermanos. Pero siempre acaba dándonos buenos resultados. Es algo en lo que tenemos que pensar constantemente. No siempre es fácil, pero somos afortunados de llevarnos bien. No quiero mentir a la gente diciendo que es todo fácil y maravilloso. Pero siempre pasa entre hermanos, también les ocurría a los Bee Gees. Tuvieron épocas terribles donde ni tan siquiera tenían una buena relación. Y luego hay épocas buenas. Intentamos aprender de los errores de otra gente, pero es imposible vivir sin cometer fallos. No es fácil, pero lo conseguimos, y sacamos mucho poder de todo ello.

Y te quería preguntar también por tus pinturas: hiciste tu primera exposición internacional meses atrás en Berlín, ¿verdad?

¡Sí!

¿Es muy distinto el proceso creativo de componer una canción al de pintar un cuadro?

¡Oh, buena pregunta! Las dos cosas me ayudan un montón. Componer canciones es muy bueno para pintar, y pintar es muy bueno para componer y producir canciones. Sobretodo para producir, donde también construyes las canciones por capas, te tienes que centrar en lo que es más importante… hay semejanzas en los dos procesos. Es una combinación muy buena y tengo suerte de haberla encontrado. Cuando estoy cansado de pintar, siempre puedo ponerme a hacer una canción; y cuando me canso de componer, me pongo a pintar. ¡Es una suerte!

Son actividades complementarias, claro. Oye, y te quería también preguntar por la gira. Ya habéis hecho algunos conciertos y festivales en verano, tras el parón de la pandemia. ¿Cómo están yendo?

Estábamos un poco asustados antes de empezar, porque no sabíamos cómo volveríamos. Habíamos estado a un nivel muy alto antes del parón y es imposible volver al mismo nivel sin tocar ante el público. Está bien ensayar en el estudio, pero no es lo mismo. Todo lo que hacemos bien en directo es porque hemos tocado juntos en muchísimos conciertos. No puedes entrenar estando de gira. Pero nos sentimos bien, muy positivos, porque no tardamos muchos conciertos en sentirnos incluso mejor que antes. Estábamos frescos, descansados, y cada uno de nosotros había vuelto mejor. Así que al ponernos a tocar juntos, nos sentimos mejor que antes del parón. Yo estaba muy asustado de haber perdido la magia, pero ahí sigue. ¡Es increíble!

Supongo que esto es como ir en bici, que no se olvida por mucho tiempo que lleves sin hacerlo. ¿Cómo os fue por Mallorca, en el Mobofest?

¡Muy guapo! No fue el festival mejor organizado en el que he estado, pero fue genial estar en lo más alto del cartel, una banda pequeña de Noruega. Tocamos en una localidad pequeña donde sólo viven 1.000 personas (ndr. – Lloret de Vistalegre), pero en el festival había 2.000 personas! Éramos cabezas de cartel, gran sitio, grandes personas… fue muy divertido volver a España. ¡Lo echábamos de menos un montón! ¡Volveremos en marzo!

¿Sí? ¡Qué gran noticia!

Sí, vendremos a Barcelona, Madrid y quizás también Valencia.

¡Justo te iba a preguntar si vendríais, porque tenemos ganas de volver a veros por aquí!

Os hemos echado mucho de menos, así que ya sabemos que vendremos en marzo. ¡No tenemos ni que esperarlo, va a pasar! 

(risas) ¡Súper! Una última cuestión: en nuestro programa de radio y en el podcast de novedades ‘¡Por Fin Es Lunes!‘ hemos pinchado un montón de bandas noruegas emergentes, al margen de otras más consolidadas como vosotros o Kings Of Convenience: The Bundy Bunch, Pom Poko, The High Water Marks, I Was A King, Okay Kaya, Ane Brun, Sondre Lerche… ¿qué está pasando en Noruega, que salen tantos artistas interesantes?

¡Wow! En Noruega amamos la música. ¡Como tenemos el clima que tenemos, nos quedamos en casa componiendo música, es eso! (risas) Hay un monton de música interesante en Noruega. Tenemos un buen ambiente, sin presión, buena gente trabajando en la música… una escena que mola!

Axel, muchas gracias por esta charla tan interesante, y estamos deseando que llegue ya marzo para volver a veros por Barcelona!

Será increíble! “Muchas gracias!

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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