Hugo Race (Auditori Plana de l’Om, Manresa, 06/11/22)

Hugo Race (Foto: Jordi Trenzano)

El australiano Hugo Race fue el último invitado del ciclo “Insòlits”, celebrado en Manresa en una serie de conciertos matinales de los que ya habíamos dado señales. No es raro ver a Race en nuestros escenarios, donde suele aparecer en solitario. En caso que desconozcan su discografía, hablamos de un músico con casi cuatro décadas a sus espaldas, que ha alternado estancias entre su Australia natal, Berlín e Italia y cuyo zenit de popularidad se sitúa en 1985, cuando formó parte de los Bad Seeds de Nick Cave en “From Her To Eternity”, tocando en todo el disco y co-escribiendo el celebrado tema titular.

Hugo Race (Foto: Jordi Trenzano)
Hugo Race (Foto: Jordi Trenzano)

Desde entonces Race ha grabado decenas de discos en solitario o con banda, en los que ha oscilado entre el rock alternativo, el post punk, una particular visión del noise o la canción de autor o un rocoso sentido del blues. Esas fueron las piedras angulares de su concierto en L’Auditori Plana de l’Om de Manresa, en el que contó (como añadido de última hora) con Ralf Goldkind, de su grupo True Spirit, aunque fue “Once Upon a Time in Italy”, el disco de Race grabado junto a The Fatalists en 2021, el más referenciado. De ahí salieron ‘Atomized’ o ‘Overcome’, ambas con el confinamiento como telón de fondo, además de una versión del clásico ‘Hurdy Gurdy Man’, de Donovan, donde explicó que había pedido la opinión al mismo Donovan una vez grabada y que éste le respondió que le había parecido demasiado sensual. Para el que firma fue una versión serena y respetuosa.

Hugo Race (Foto: Jordi Trenzano)

No cejó Race en presentar las historias asociadas a sus canciones, consciente que el público (un meritorio centenar de personas) podía desconocer su obra. Explicó como ‘The Ballad of Easy Rider’ es un recuerdo de cuando su hermano mayor le descubrió la celebrada película de Dennis Hopper o ‘Polestar’, de su disco “Last Frontier” (1999) memoria de cuando se vive en una ciudad pequeña, la electricidad se va y “esperas que los niños vean las suficientes estrellas como para volver a casa”. No es la imagen que se asociaría a un concierto matinal pero Race tiene un extenso imaginario que resulta fascinante de descubrir.

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Amb 17 anys The Smiths em van introduir en “allò diferent”, whatever that means. Van passar els anys, van passar Joy Division, Belle & Sebastian, Burt Bacharach, Hefner i molts altres, i algun treball relacionat amb el món de la música. Després d'una aturada, m'he dedicat aquests darrers anys a fer fotos en concerts de manera gairebé compulsiva i ara torno a escriure. I vaig molt al cinema.

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