Jon Spencer & The Hitmakers (Bikini, 10/11/22)

Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)
Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)
Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)
Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)
Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Este jueves 10 de noviembre Barcelona vivía una de las jornadas más exageradas del contraproducente exceso de oferta de conciertos que vivimos (sufrimos) en los últimos tiempos: The Cure en el Palau Sant Jordi, The Lounge Society en Razzmatazz 3, Kodaline en la sala grande de esa misma sala, Chaqueta de Chándal en el Heliogábal, Volbeat en el Sant Jordi Club… o Jon Spencer & The Hitmakers en una Sala Bikini a la que hacía un montón que no íbamos, ya que parece haber salido del circuito habitual de conciertos en el que estuvo años atrás. He perdido la cuenta de cuántas veces he visto a Jon Spencer, pero son bastantes. Tirando de mi castigadísima memoria y con el apoyo del sr. Google, con la Blues Explosion en Razmatazz 1999 presentando ‘Acme’; en el F.I.B. de ese mismo año; en el festival mallorquín Isladencanta 2001; en una movida de la MTV en el Mercat de les Flors en 2002 junto a The Libertines, Sidonie y Dover (sí, cartel extraño de narices); en Sala Bikini en el 2012; en el BBK de ese mismo año; otra vez en Apolo 2013; y tengo mis dudas de si en algún Primavera Sound; también en 2007 con Heavy Trash en el Sidecar; no tengo del todo claro si con Boss Hog en el Primavera Club 2008… y me faltaría, eso seguro que sí, haberle disfrutado con los seminales Pussy Galore.

Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Así que tocaba plantarse en Bikini para este concierto del Festival Mil·lenni (emplazamiento sorprendente, cierto), en la primera vez que aterrizaba en la ciudad con su nuevo proyecto: Jon Spencer & The Hitmakers. Una vez disuelta la Blues Explosion por la enfermedad respiratoria de Judah Bauer, y tras aquél disco de Jon en solitario de 2018 (‘Spencer Sings The Hits!’), el nuevo cuarteto presentaba el disco de debut publicado este año, ‘Spencer Gets It Lit‘, que tiene el sello inconfundible de esta bestia parda de los escenarios. Una banda que cuenta también con el mismísimo Bob Bert (batería original de los primeros Sonic Youth antes de Steve Shelley, y que ya había tocado con Spencer en Pussy Galore), Sam Coomes (quien había colaborado con Elliot Smith, The Go-Betweens o Sleater-Kinney, y es que fue pareja de Janet Weiss) y el batería M. Sord.

Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Con una sala Bikini casi llena para la cantidad de conciertos que había esa noche, y con muchos nostálgicos cuarentones y cincuentones, hicieron falta pocos minutos para comprobar que, a sus 57 años, Jon Spencer no ha perdido ni un grado de intensidad ni de clase. Con más arrugas, claro, pero con las mismas agallas y un carisma a prueba de bombas. Con sus poses habituales, rodilla al suelo o micro en la boca. Con sus discursos de predicador del rock, llamando a la acción ante fascismos, religiones y avariciosos que amenazan el planeta. Con los sonidos grasientos a lo Blues Explosion algo refinados por los teclados de Sam Coomes. Cambiando el theremin por esa percusión primitiva de cubos de basura, martillos y cachivaches de Bob Bert. Empalmando canciones sin respiro. Mojándonos de sudor cuando se acerca a la primera fila como una pantera indomable a buscar la complicidad de un público que responde a la provocación con gritos y puños en alto.

Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Y es que los shows de Spencer, sea con la banda que sea y tire más hacia un estilo o hacia otro, buscan siempre los instintos primarios. La víscera. Lo irracional. Los sonidos del rock más primitivo, desde Bo Diddley a los Cramps pasando por los recopilatorios Back From The Grave. Baterías tribales, sonidos guturales, aullidos lascivos y gritos desde el fondo del alma. Ritmos rotos, guitarras que cortan como navajas, y revolcones por el barro de la música subterránea. Esta vez centrando el set en el disco con los Hitmakers, con puñaladas directas como ‘Get It Right Now’, sutiles homenajes a Lux & Poison como ‘Bruise’, el groove espacial de ‘Worm Town’ o el rockabilly en la ciénaga de ‘Get Up & Do It’. No olvidó tampoco su disco de 2018, con temas como ‘Ghost’, ‘Wilderness’ o ‘Love Handle’. Como era previsible con la presencia de Bert, rescató también temas de Pussy Galore como ‘Pretty Fuck Look’ o ‘Just Wanna Die’. Y ya en los bises, hubo un guiño al ‘Bellbottoms’ de la Blues Explosion (y si mis tímpanos saturados en la primera fila no me engañaron, también un trozo del ‘Raw Power’ de los Stooges que hizo volver locos a unos cuantos a mi alrededor). Y aunque esta vez no subió corriendo sobre la barra como en alguna visita anterior a esta misma sala (o como el día anterior en Valencia), salimos de allí sudando como cerdos con un grito en la cabeza: “The Hitmakers are number one!”.

Jon Spencer & The Hitmakers (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Setlist:

  • Get It Right Now
  • Push Comes To Shove
  • Wilderness
  • Primary Baby
  • My Hit Parade
  • Strike 3
  • Ghost
  • Bruise
  • Pretty Fuck Look (cover de Pussy Galore)
  • The Worst Facts
  • Love Handle
  • Junk Man
  • Just Wanna Die (cover de Pussy Galore)
  • Worm Town
  • Get Up & Do It
Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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