The Divine Comedy (L’Auditori, 10/03/22)

The Divine Comedy (Foto: Meritxell Rosell)

Continuando con la maratón de conciertos de este marzo trepidante (y ‘suerte’ que se han suspendido o aplazado algunas giras internacionales), afrontábamos el séptimo show en los últimos 6 días. Tras la salvajada y los pogos entre veinteañeros de Idles de la noche anterior, tocaba cambiar completamente de registro para recibir en L’Auditori, y dentro del Cruïlla Primavera, a otro gran nombre de la escena de las islas: los norirlandeses The Divine Comedy, dentro de esa gira por el 30 aniversario que provocó también la publicación semanas atrás de ‘Charmed Life – The Best Of Divine Comedy’, un recopilatorio que según matizó Neil Hannon en la parte inicial del show “no es un grandes éxitos porque tampoco hemos tenido tantos“.

The Divine Comedy (Foto: Meritxell Rosell)

Y es que, por muchos años que pasen, Hannon seguirá siendo el mismo: delgado y elegante como siempre, parece que el tiempo no pase para él, como si fuera una suerte de Jordi Hurtado del indie, en versión crooner. Mismo humor, misma educación exquisita, misma complicidad con el público, ganada ya con sus dos primeras palabras de la noche: “Bona nit!”. Y el público en el bolsillo. Acompañado de Ian Watson (acordeón, teclados), Andrew Skeet (teclados), Simon Little (bajo, contrabajo), Tim Weller (batería) y Tosh Flood (guitarra), el alma matter de Divine Comedy preparó un repertorio con una broma escondida, con ese espíritu travieso que le acompaña: un setlist por orden alfabético (con alguna pequeña trampilla para que le cuadrara el juego). Así, la noche no podía empezar con otra canción que no fuera ‘Absent Friends’.

The Divine Comedy (Foto: Meritxell Rosell)

‘At The Indie Disco’ fue una nostálgica manera de mirar atrás a esos 30 años que ya quedan atrás, con todas esas referencias a Morrissey, Stone Roses, Pixies, My Bloody Valentine, The Cure, Blur, The Wannadies o New Order. Y quizás una manera de decir que, aunque nunca tuviera la popularidad masiva de algunos de sus coetáneos, aquí sigue 3 décadas después de aquél lejano ‘Fanfare for the Cosmic Muse’, llenando salas y auditorios con nostálgic@s que vivimos sus inicios (como aquella visita al FIB de 2001 al que fuimos a rendir pleitesía a PJ Harvey, Pulp y compañía) y también con fans que le han ido descubriendo con el tiempo. El tramo inicial del concierto incluyó también la canción inédita del recopilatorio, ‘The Best Mistakes’, perfectamente integrada en ese pop barroco y lleno de matices en el que Hannon se mueve como pez en el agua, bebiendo de la fuente de los Burt Bacharach, Scott Walker y compañía. El momento flores en ‘Your Daddy’s Car’, el canto desesperado que tod@s hemos vivido alguna vez (‘Everybody Knows (Except You)’) o el twee pop a lo Belle & Sebastian de la frenética ‘Generation Sex’ fueron otros de los momentos álgidos de la primera mitad del concierto que se cerró con la bailable ‘I Like’.

The Divine Comedy (Foto: Meritxell Rosell)

Tras una pausa de 15 minutos (“no os podéis imaginar el desenfreno que hemos tenido ahí atrás: groupies, heroína…“, ironizó Hannon tras decirle a una chica del público que lo que estaba bebiendo era ginebra, y no vino), el show se reemprendió con ‘A Lady Of A Certain Age’, la canción pensada inicialmente para Jane Birkin que Neil se acabó quedando para Divine Comedy “para que no se pensara que le estaba llamando vieja” (según decía en una entrevista en El País). Continuando el viaje por el abecedario, y tras las L de ‘Love What You Do’ y ‘Lucy’, llegó la dedicatoria a su madre de ‘Mother Dear’. ‘Norman And Norma’ nos dejaron a las puertas de una de las canciones más queridas del repertorio divino: ‘Our Mutual Friend’, y esa tragicómica historia de amor que se desvanece por culpa de un amigo mutuo que deja de serlo la mañana después de una noche casi perfecta, y que Hannon acabó cantando tumbado en el suelo.

The Divine Comedy (Foto: Meritxell Rosell)

La narrativa de la noche de desastres sentimentales siguió con Neil buscando a quien cantarle una canción de amor perfecta a cambio de amor (‘Perfect Lovesong’), o con una mujer que le dejó atado y amordazado y le robó dinero y coche (‘Something For The Weekend’). El clímax que levantó al público de sus asientos llegó con dos de sus ‘éxitos’ de los 90 (si les podemos llamar así): ‘National Express’ y, claro, ‘Tonight We Fly’, que podría ser perfectamente el resumen de la noche para l@s allí presentes. En los bises cayeron dos canciones más calmadas para poner el broche: ‘To The Rescue’ y la bellísima ‘Songs Of Love’, que no deja de ser lo que nos ha estado regalando Neil Hannon las últimas 3 décadas: maravillosas canciones de amor. Antes de irse, aún hubo tiempo para una promesa de plena actualidad: “si el mundo no se ha derrumbado completamente antes, nos vemos una próxima vez“.

The Divine Comedy (Foto: Meritxell Rosell)

Setlist:

  • Absent Friends
  • At The Indie Disco
  • Bad Ambassador
  • Becoming More Like Alfie
  • (The) Best Mistakes
  • (The) Certainty Of Chance
  • (Your) Daddy’s Car
  • Everybody Knows (Except You)
  • (The) Frog Princess
  • Generation Sex
  • How Can You Leave Me On My Own
  • I Like

——————INTERMEDIO————————

  • (A) Lady Of A Certain Age
  • Love What You Do
  • Lucy
  • Mother Dear
  • Norman And Norma
  • Our Mutual Friend
  • Perfect Lovesong
  • Something For The Weekend
  • National Express
  • Tonight We Fly

Bis:

  • To The Rescue
  • Songs Of Love
The Divine Comedy (Foto: Meritxell Rosell)
Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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