El día después del apagón, la música volvió a sonar. El lunes, mientras conducían la furgoneta alquilada a precio astronómico camino de Madrid, los ingleses Divorce decidieron poner ‘Bamboleo’ a todo trapo para hacer un reel en redes… y justo en ese momento el mundo se paró en toda la península, obligando a suspender su concierto en la Sala El Sol. Por suerte, horas después del apocalipsis eléctrico, la vida rutinaria volvió a ponerse en marcha y, esta vez sí, la banda de Nottingham pudo estrenarse en un escenario estatal. Concretamente, el de la Sala Vol del Poblenou de Barcelona, que sustituía la previsión inicial de hacer el show en la sala La Nau, unas calles más allá. Quizás esta gira estaba predestinada al gafe…

Esa noche del martes empezó con una habitual de los escenarios barceloneses: la catalano-irlandesa Elle León Gallagher, ahora con su apellido materno añadido al nombre artístico. Con su habitual carisma y savoir faire, y entre canciones ya conocidas de su repertorio como ‘Nobody H8s You (Ur Just Paranoid)’ o ‘Desperate Love’, aprovechó el set para estrenar algunas de las canciones del que será su nuevo disco, como ‘Going Places’, ‘Music & Memories’, ‘Too Much To Ask’, la bella ‘You’ve Been Hurting, Babe’ o el primer single ya estrenado, ‘Synergy’. Nuevas canciones en que tanto da folk como pop como bellas baladas de rock cincuentero, mientras estén así de bien ejecutadas.

Divorce se estrenaban en Barcelona presentando el notable disco de debut publicado este año, ‘Drive to Goldenhammer’, y cumplieron sobradamente con las expectativas generadas por el álbum. El cuarteto formado por Tiger Cohen-Towell (bajo y voz), Felix Mackenzie-Barrow (guitarra y voz), Adam Peter Smith (guitarra y sintes) y Kasper Sandstrøm (batería) desplegó un set generoso y rico en matices, desafiando géneros y definiciones en un show que fue un soplo de aire fresco, dejando la sensación de que la próxima vez que les veamos será en un escenario mayor.

Enseguida el foco de atención se centró en Felix y en la carismática Tiger, cuya radiante presencia escénica no ensombrece su poderío vocal y sus habilidades en las cuatro cuerdas. Las dos voces se alternan y se entrelazan cuando es necesario (‘All My Freaks’) de manera armónica y natural, recordando registros similares a los de Win y Régine de Arcade Fire o los de James y Chloe de Wings Of Desire, pero con la épica mucho más contenida. Sugiriéndola, pero sin llegar a explotar. Y, aún así, la fórmula funciona. Y lo hace por esas fantásticas canciones que retuercen las estructuras tradicionales para fluir con total libertad, pisando anárquicamente capas de pop, folk, indie, electrónica, glam, ópera rock o hasta country: por ejemplo, en ‘Gears’, ‘Antarctica’, ‘Eat My Words’ o esa joyita que es ‘Pill’ (y que Tiger dedica a la gente queer, especialmente en estos tiempos tan difíciles en el planeta para la libertad y los valores democráticos).

Y a veces bajan las revoluciones, pero nunca el brillo. Es el caso de ‘Parachuter’, esa ‘Karen’ dedicada a la talentosa e infravalorada Karen Carpenter, ‘Old Broken String’, o la preciosa ‘Mercy’ que cierra el disco. Hasta el fantasma de St. Vincent parece que se presenta en la sala en ‘Where Do You Go’. En uno de los numerosos cambios de guitarra, Felix explica que le explota la cabeza cuando ve a gente cantando las canciones de la banda a tantísimos kilómetros de casa. Y el clímax llega en los bises, con dos de las joyas de la corona: ‘Lord’ saca a relucir su exhuberante e infalible estribillo, brillando en su máximo esplendor. Y ‘Hangman’ es el fin de fiesta perfecto para dejarse ir con los redobles de Kasper y la erupción vocal en perfecta armonía de lxs dos vocalistas. Música post-apocalíptica para ponerle luz a la oscuridad, que diría aquél…

Setlist Divorce:
- Fever Pitch
- All My Freaks
- Gears
- Karen
- Jet Show
- Parachuter
- Antarctica
- Sex & The Millenium Bridge
- Pill
- Scratch Your Metal
- Where Do You Go
- Old Broken String
- Eat My Words
- Mercy
- Checking Out
Bis:
- Lord
- Hangman