20 años de ‘Veni Vidi Vicious’

Lo de Suecia y la música siempre me ha parecido un caso realmente curioso. Un país pequeño, con poco más de 10 millones de habitantes, y es el tercer exportador musical del mundo, sólo por detrás de los dos gigantes anglosajones (Estados Unidos y Gran Bretaña, por supuesto). Un país de extremos en lo musical, porque tanto te daba grandes éxitos de pop comercial como ABBA o Roxette, pero también rock duro y metal. En el paso entre el siglo XX i el XXI la escena musical internacional vivía la gran explosión del rock escandinavo, con bandas como los noruegos Gluecifer o Turbonegro, o los suecos Hellacopters, Backyard Babies, The Nomads o Diamond Dogs, entre muchas otras (la de litros de sudor que nos dejamos en sus conciertos…). Y en ese contexto de vuelta de las guitarras incendiarias, una banda de la pequeña localidad de Fagersta (al norte de Estocolmo) debutó en 1997 con ‘Barely Legal’. Mientras sus paisanos se recorrían las salas de toda Europa con la vieja proclama de que el rock no había muerto, ellos empezaron a construir una carrera que iba a dar un enorme giro con su segundo disco: el 10 de abril publicaron ‘Veni Vidi Vicious‘, y a partir de ahí todo el mundo se quedó con su nombre: The Hives. Un mes después iban a ser los The (International) Noise Conspiracy de Dennis Lyxzén (Refused) los que editarían ‘Survival Sicknes’, decantándose ambas bandas y ambos discos hacia un sonido con más dejes de garaje (que tendría continuidad dos años después con el debut de Mando Diao, ‘Bring’Em’In’).

‘Veni Vidi Vicious’ consiguió cotas de éxito masivo que no habían logrado ni lograrían nunca sus compatriotas (especialmente tras la reedición en Estados Unidos en 2002, aprovechando el tirón del rock de guitarras con la explosión de los Strokes, White Stripes, Black Rebel Motorcycle Club, etc.). Canciones como ‘Main Offender‘, ‘Inspection Wise 1999‘, ‘Outsmarted‘ o ante todo, el exitazo de ‘Hate To Say I Told You So‘, llevaron a The Hives a convertirse en una banda popular mucho más allá de la marginal escena de salas de rock y, posteriormente, a dejar el sello Burning Heart por un contrato millonario con Universal. Otro elemento para conseguir el éxito fueron sus incendiarios directos, con todos los componentes de la banda uniformados elegantemente pero atropellando a la audiencia con un show volcánico dirigido por el carismático Howlin’ Pelle Almqvist. Los discos que vinieron detrás no eran malos álbums, ni mucho menos, pero ninguno sonaría tan redondo ni con la chispa ni el irresistible sonido garajero de este ‘Veni Vidi Vicious’. Y es que su título fue realmente premonitorio, incluso con el guiño lascivo final…

 

 

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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