Toy (Sidecar, 01/03/17)

Con todas las entradas vendidas, los británicos Toy empezaban anoche gira estatal en la sala Sidecar de Barcelona, antes de pisar también Valencia, Zaragoza, Vigo y Madrid en estos próximos 4 días. Abrieron la noche los gaditano-granadinos Holögrama, con su krautrock espacial de desarrollos largos y loops hipnóticos, a base de guitarra, fuzz, batería y sintetizadores. Un perfecto calentamiento para la que se nos venía encima. Ya hace algún tiempo que Toy perdieron a la teclista española Alejandra Díez por motivos personales, y se presentaban con Max Oscarnold en su lugar. Y aunque era de esperar que centraran su setlist en el tercer y último disco hasta el momento, ‘Clear Shot’, lo cierto es que también dejaron bastante espacio para canciones antiguas. Su último trabajo acentúa las melodías, pero este directo fue más por la senda del ruido y la contundencia. De hecho, la voz de Tom Dougall quedaba en muchos momentos sepultada por una instrumentación sustentada en el bajo del hiperbólico Maxim ‘Panda’ Barron y la arrolladora batería de Charlie Salvidge. Dominic O’Dair quedaba aparentemente en un segundo plano escénico, aunque su guitarra y la de Tom también tienen su protagonismo en la maquinaria de este juguete roto de Brighton.

Empezar con un tema de 7 minutos como ‘Cinema’ es una declaración de intenciones y de atmósferas, pero luego romperte la cintura con la efectiva y directa ‘I’m Still Believing’ descoloca: ¿nos llevarán hacia la densidad y la psicodelia más oscura? ¿O mejor hacia eso que alguien definió como ‘weird pop’, de tintes más luminosos y melódicos? En esa ambigüedad y esa versatilidad radica, seguramente, su encanto: tanto te atropellan con ‘Kopter’, como te deshacen las entrañas con la bellísima y fantasmagórica ‘Clouds That Cover The Sun’ y sus imposibles armonías vocales sobre nubes que tapan el sol en mi memoria. La suya permanece intacta, y curiosamente recuperan más canciones del primer disco (‘My Heart Skips A Beat’, ‘Motoring’ o ‘Kopter’), que del segundo (‘Fall Out Of Love’ y ‘Join The Dots’). Incluso tiran más atrás, recuperando aquella lejana e iniciática ‘Left Myself Behind’. Pero, claro está, es en ‘Clear Shot’ de donde sacan más metralla para rompernos las cervicales y meternos de lleno en un estado de introspección con un punto salvaje. Esa otra dimensión a la que cantan, y que no sé si podría ser mejor que estar juntos tú y yo. Su desbocada juventud parece tener todavía mucho margen de crecimiento, y si en su día los Horrors fliparon con ellos no es por casualidad. Pero lo que está claro es que, hipótesis de futuro al margen, el directo de Toy a día de hoy da mucho juego…

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Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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