Arcade Fire (Wizink Center, Madrid, 21/09/22)

Arcade Fire (Foto: Indie Lovers)

Dicen que si Mahoma no va a la montaña, los Indie Lovers se van al Wizink Center de Madrid a ver a Arcade Fire. O quizás no sea exactamente así, no me hagáis mucho caso, que acabamos de llegar de vuelta a Barcelona y andamos faltos de sueño. Sea como sea, la banda canadiense llegaba a su única fecha estatal de la gira de presentación del disco ‘We‘ en, más que posiblemente, el momento más delicado de su ya dilatada carrera de dos décadas. Como te explicábamos a finales de agosto en nuestro canal de actualidad en twitter, el cantante Win Butler fue acusado de “conducta sexual inapropiada” por 4 mujeres (una de ellas, de sexo no binario) en un detallado reportaje en Pitchfork en que él mismo negaba las acusaciones pero se disculpaba, y en que su mujer y colíder del grupo, Réginne Chassagne, salía en su defensa. La polémica provocó también semanas atrás que la telonera, Feist, abandonara la gira, y de paso nos generó un dilema moral a tod@s lo que íbamos al concierto (en algunos casos, como el nuestro, con viaje y estancia incluidas). Sinceramente, y en este punto en que los hechos están siendo investigados por la justicia canadiense para aclarar qué narices pasó, me parece que hay argumentos igual de lícitos para entender a quien decidió no ir al concierto como para los que sí que fuimos. El debate sobre la cultura de la cancelación y/o el boicot sería largo, fascinante y con infinidad de matices válidos, más allá de lecturas inmediatas superficiales y viscerales. Pero si la llevamos a cabo, que me parece perfecto, seamos coherentes y dejemos de trabajar para los hijos de puta que nos explotan con unas condiciones laborales de mierda, de pagar a los no menos hijos de puta que nos cobran alquileres indecentes y nos echan de nuestros barrios, de votar a los políticos corruptos que permiten todo este expolio, de ingresar la nómina en bancos que nos toman el pelo con cláusulas abusivas y/o financian a la ultra derecha, de pagar impuestos en un país cuya jefatura de estado reside en una monarquía impuesta por un dictador fascista, cambiemos nosotr@s mism@as cuando interactuamos con los demás desde el ombligo y sin nada de empatía… y seguiríamos así con una lista inacabable. Estoy 100% de acuerdo en quemarlo todo y cambiar este mundo de mierda lleno de gente de mierda y de conductas de mierda, pero el activismo se hace dando la cara y poniendo el culo en las calles, no desde el sofá rajando en redes sociales para calmar nuestras conciencias y hacer ver a los demás lo ‘íntegr@s’ que somos. Policía moral, que dicen los Pantocrator…

Arcade Fire (Foto: Óscar Lafox / Wizink Center)

Volviendo a la música, que me caliento rápido, los que llegaron pronto al Wizink pudieron disfrutar de la banda haitiana Boukman Eksperyans, de la que forma parte uno de los últimos fichajes de Arcade Fire en esta gira, Paul Beaubrun (gran actitud la suya durante todo el concierto, culminada con el momento en que ondeó una bandera de Haití. Consiguió hacernos olvidar por momentos la marcha de la banda de Will Butler). Un DJ puso a prueba nuestros nervios con una insufrible sesión de salsa y cumbia, y a las 9 en punto de la noche, las pantallas del pabellón nos mostraron el piano de teclas de colores de Réginne tocando solo a la manera de un saloon del oeste o cualquier local de New Orleans. Diez minutos después, empezó a sonar el Bolero de Ravel con toda su repetitiva cadencia hipnótica y épica, y tras 16 minutos de crescendo hasta llegar al clímax, a las 21:26h salieron los miembros de Arcade Fire entre el público hasta alcanzar ese escenario en forma de pupila, como en la portada de ‘We’. Un disco notable que, tras la polémica, leemos de otra manera (quizás de forma errónea, no lo sé), con todas esas letras de rupturas, perdones y admisión de imperfecciones que parecen haber adquirido otro significado. El intento de redención de Win con la banda o, directamente, con Réginne pareció estar presente anoche en un show que empezó con ‘Age Of Anxiety I’, canción que refleja a la perfección estos tiempos convulsos de conflictos y hostilidades internas y externas en que el mundo se ha vuelto completamente tarado.

Arcade Fire (Foto: Óscar Lafox / Wizink Center)

Una vez roto el hielo, la banda apretó el acelerador con ‘Ready To Start’ y esa maravilla con la que empezaron a escribir su historia de épica hace 18 años con el nunca superado ‘Funeral’: ‘Neighborhood #1 (Tunnels)’ provocó las primeras lágrimas de emoción en la expedición de Indie Lovers, y ahora mismo se me está erizando la piel y se me enrojecen los ojos mientras la escucho. ‘Put Your Money On Me’ fue el preludio a la primera escapada al mini escenario ubicado en mitad de la pista: ya con la bailable ‘Afterlife’, Win se metió entre la multitud a darse un primer baño en el que pudo comprobar que el agua emocional del colectivo allí reunido con fines más lúdicos que morales era cálida y agradable, cosa que le permitió nadar hasta el centro y volver. ‘Reflektor’ puso el Wizink patas arriba, con los láser apuntando a la bola de discoteca que colgaba de mitad del pabellón, provocando perfectas geometrías lumínicas que parecían venir del espacio exterior.

Arcade Fire (Foto: Óscar Lafox / Wizink Center)

Una vez habían atrapado al público de manera muy inteligente, tirando de glorioso pasado, volvieron a un presente incierto pero con algo donde agarrarse: y es que ese último disco que ahora parece de redención es, para mí, de lo mejorcito que han hecho en muchísimos años. Y el músculo central lo marcaron al empalmar ‘Age Of Anxiety II (Rabbit Hole)’ con uno de los momentos culminantes de disco y concierto: esa ‘The Lightning I’ en que Win parece interpelar a Réginne (“We can make it if you don’t quit on me. I won’t quit on you. Don’t quit on me. We can make it, baby. Please, don’t quit on me. I won’t quit on you. Don’t quit on me. I’ll never quit on you…“) y la explosión de ‘The Lightning II’, para mí la canción más memorable de los últimos 12 años de la banda, en que capean rayos, truenos y diluvios a toda velocidad (“I was trying to run away but a voice told me to stay. Put the feeling in a song. A day, a week, a month, a year. A day, a week, a month, a year. Every second brings me here“). Con los ánimos excitados, remataron la sacudida con ‘Rebellion (Lies)’ y la fiesta empezó a alcanzar la categoría de epopeya.

Arcade Fire (Foto: Indie Lovers)

Y aunque el epicentro del terremoto musical sigue residiendo en la fuerza de la música y esas canciones de ritmos heroicos de indie rock de estadio con una banda que llegó a ser de 9 miembros en algún tema, el espectáculo que presentaban ayer se completa con el antes citado escenario en forma de arco, las luces, lásers y esos globos inflables de colores a lo Champions League que aparecen en un par de momentos del show, para darle un aire més verbenero a la liturgia, de la misma manera que ‘Here Comes the Night Time’ nos lleva al Mardy Grass festivo y callejero. De vuelta a ‘The Suburbs’, la cancion homónima sonó algo falta de fuerza, en un show que desde nuestra posición sonó muy bien pero que desde otros puntos del pabellón comentan que no tanto. Tras ‘Modern Man’, una Réginne que cambió tanto de vestuario como de instrumentos adquirió todo el protagonismo, adentrándose entre la masa hasta el escenario central para brillar con ‘Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)’, entre bailes, giros y sonrisas. Difícil papel el suyo también estas semanas…

Arcade Fire (Foto: Indie Lovers)

Ya nuevamente con todos sobre el escenario principal, llegó el turno de otra de las canciones más melódicas y coreables del último disco (“Do-do-do-do, do-do-do-do…“), la encantadora ‘Unconditional (Lookout Kid)’, con Win tocando una guitarra con el lema ‘Call your mum‘ y cantándole a su hijo “Things will break, you make mistakes. You lose your friends, again and again. ‘Cause nothing is ever perfect. No one’s perfect. Let me say it again, no one’s perfect…“. La convulsión colectiva en foma de rave de 12.000 personas con otro de los grandes himnos bailables de la banda, ‘Everything Now’, puso el punto y seguido a un concierto al que aún le quedaban los últimos coletazos, y en el que nos faltó alguna canción del otro gran clásico imprescindible de su discografía, ‘Neon Bible’…

Arcade Fire (Foto: Indie Lovers)

…el bis fue ya con toda la banda en el escenario secundario central: el fin del Imperio no lució en toda su inmensidad por culpa de la mala educación de buena parte del público que no respetó el silencio necesario para escuchar las preciosas piezas de ‘End Of The Empire’ (ya vemos que la plaga de cotorras a las que cortaríamos gustosamente la lengua a cachitos no es sólo cosa de Barcelona…), pero el final fue apoteósico. Primero, con el guiño que fue esa versión del ‘Spanish Bombs’ de los Clash (Win se deshizo en elogios a Madrid durante varios momentos del concierto); y luego, claro, con un ‘Wake Up’ que provocó uno de los mayores despiporres comunales que recuerdo en mucho tiempo, con esas 12.000 personas que han reseñado compañeros de otros medios saltando, bailando, cantando y berreando desde el fondo de las entrañas uno de los cánticos más futboleros de la discografía de los canadienses. Y vuelvo a tener la piel de pollo y se me corta la respiración al escucharla y recordar ese momento de éxtasis colectivo de hace unas horas, y que culminó a las 23:18h, con la banda volviendo entre el público para irse ya definitivamente y todo el Wizink repitiendo el cántico sin parar, como si estuviera poseído por un extraño hechizo en el que el ‘nosotros’ pudo con el ‘yo’ (o con el ‘él’, como prefieras…). Tendremos tiempo de juzgar, opinar y decidir sobre otras cosas cuando sea el momento, pero anoche Arcade Fire nos volvieron a pasar por encima y a regalarnos otro de esos momentos de VIDA en mayúsculas que tanto nos gusta coleccionar y tanto cuestan de encontrar.

Arcade Fire (Foto: Indie Lovers)

Setlist:

Arcade Fire (Foto: Indie Lovers)
  • Age Of Anxiety I
  • Ready To Start
  • Neighborhood I (Tunnels)
  • Put Your Money On Me
  • Afterlife
  • Reflektor
  • Age of Anxiety II (Rabbit Hole)
  • TheLightning I
  • TheLightning II
  • Rebellion (Lies)
  • Here Comes The Night Time
  • Modern Man
  • The Suburbs
  • Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)
  • Unconditional (Lookout Kid)
  • Everything Now

Bis:

  • End Of The Empire I-III
  • End Of The Empire IV (Saggitarius A*)
  • Spanish Bombs (cover de The Clash)
  • Wake Up

 

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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