Minifestival 2024 (C.C. Albareda, 27/04/24)

Miki Berenyi Trio (Foto: Jordi Trenzano)
Miki Berenyi Trio (Foto: Jordi Trenzano)
Aderyn (Foto: Jordi Trenzano)
Aderyn (Foto: Jordi Trenzano)
Hola Lis (Foto: Jordi Trenzano)

Vaso “indie” medio lleno: tras un cuarto de siglo en las arenas movedizas del indie barcelonés, es de celebrar que el Minifestival haya podido celebrar una edición más.

Vaso “indie” medio vacío: es triste ver al festival reducido a la mínima expresión, con solo tres conciertos que no pasaban de los 40 minutos y sin barra de bar. Ninguno de sus organizadores jugará la carta del victimismo y a su emplazamiento actual, el Centre Cultural Albareda, un verdadero hub de la escena local con un sonido excelente, solo se le puede mostrar agradecimiento. Pero a quienes hemos pasado varios momentos especiales en el Mini nos quedó un regusto algo amargo.

Miki Berenyi Trio (Foto: Jordi Trenzano)

Dicho esto, el festival no renunció a su identidad: en lo alto quedaba Miki Berenyi, ex-Lush y Piroshka que actuó un rato después de la presentación de su reciente biografía. Berenyi, que mantiene un digno nivel vocal, combinó toda su carrera junto a temas nuevos en un particular formato de dos guitarras y bajo con batería y coros pregrabados. Un formato cuya mezcla quizás difuminó en exceso la sensible ‘For Love’ pero que facilitó un más que competente final con la gloriosa ‘Ladykillers’.

Aderyn (Foto: Jordi Trenzano)

Justo antes había debutado la galesa Aderyn, con un algo destartalado pero correoso directo. Por si su camiseta de Nashville o llamar ‘Arizona’ a una canción no fueran pistas evidentes, Aderyn tiene un punto americanizado, con una pulsión vocal a lo Courtney Barnett y aires agradecidos de power-pop. Solo por sacar de la apatía a un público veterano ya merece seguirla de cerca.

Hola Lis (Foto: Jordi Trenzano)

El inicio del Minipop fue para Hola Lis, el proyecto de Elisa y su hermano Eloy Bernal, ambos antiguamente en Hibernales y del que ya les dimos cuenta en su presentación en Ultra Local Records. Las mismas canciones y las mismas virtudes de entonces, sensibilidad y un directo que merece más recorrido.

Miki Berenyi presentando su historia

Miki Berenyi (Foto: Minifestival)

Horas antes de subir a un escenario Berenyi ofreció una charla con motivo de su autobiografía, “Fingers Crossed”, cuya traducción llegará en julio de la mano de la editorial Contra. En el momento de escribir esto el abajo firmante no la ha leído, pero quienes lo han hecho y la misma Berenyi han resaltado que es una biografía más personal que estrictamente musical. Presenta un relato extenso de su crianza inglesa, nacida de un pendenciero padre húngaro y una madre japonesa que tras divorciarse se fue a vivir a Estados Unidos, dejando a una Berenyi de 11 años a cargo de un padre capaz de llevársela como “complemento” para ligar en discotecas de Torremolinos o bien a cargo de su abuela paterna, abiertamente nazi.

De su llegada a la música habló sin mitificación: explicó que varios grupos de su época se creaban para matar el tiempo en un contexto de elevado paro juvenil, que Emma Anderson quiso crear un grupo como venganza por la ruptura de su relación con Kevin Shields y que se convirtió en cantante de Lush después que la vocalista original dejara el grupo tras echarse novio. Lush se convertirían en un grupo preciado en 4AD, sello que creaba un halo de misterio para sus artistas, sin lanzarles a interminables campañas como si aseguró que hacía Creation. Desmintió que “Lovelife” (1996) fuera una concesión al britpop del momento, ya que buscaban un sonido más directo y reafirmó que el suicidio del batería Chris Acland en 1998 fue un traumático catalizador de su separación. De su paso por la edición de 1996 del festival de Benicàssim recordó beber cócteles en vasos de plástico y la sorpresa de ver al público no darse codazos para ver a los Chemical Brothers en primera fila, como pasaba en el Reino Unido. Eso sí, admitió no recordar nada de su concierto.

Tras década y media de retirada, de la reunión de Lush en 2015 le queda un recuerdo agridulce: los conflictos entre Berenyi y Emma Anderson volvieron a aparecer y desde su final no se habla ni con Anderson ni con el bajista Phil King. La charla sobre sus últimos proyectos, Piroshka y su trío en solitario, coincidió con un debate sobre la viabilidad económica de las giras, en base al comentado artículo aparecido en The Guardian días antes. Berenyi aseguró que los directos de Lush apenas daban beneficios y que 4AD mantenía a flote sus giras, un modelo inviable para los sellos actuales y reveló que Piroshka llegaron a celebrar haber cerrado una gira con un saldo positivo de 47 libras. Sea como sea, le quedan ganas de hablar y de actuar.

Escrito por

Con 17 años The Smiths me introdujeron en “lo diferente”, whatever that means. Pasaron los años, pasaron Joy Division, Belle & Sebastian, Burt Bacharach, Hefner y muchos otros y algún trabajo relacionado con el mundo de la música. Tras un parón, me he dedicado estos últimos años a hacer fotos en conciertos de manera casi compulsiva y ahora vuelvo a escribir. Y voy mucho al cine.

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