Bdrmm + The Death Of Robert (Espai Zowie, 17/02/24)

Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)
Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)
Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)
Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)
Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)
Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)
The Death Of Robert (Foto: Meritxell Rosell)
The Death Of Robert (Foto: Meritxell Rosell)

De las muchas y muy atractivas virtudes que bdrmm desplegaron en su debut en el Espai Z0w1e, dentro del Lets Festival, la que más destaca está en las antípodas de la sofisticación: la naturalidad. En la oscuridad, con los ojos cerrados, las capas y capas de sonido, ese rugido acerado y eléctrico, la imaginación se dispara y evoca grandes espacios, presuntuosidad, cierta altanería o recogimiento, y, sin embargo, en el escenario había cuatro chavales sonrientes, que te miraban de frente, que disfrutaban del momento, de la música, de la energía y de la sinergia con un público conectado desde el principio, que seducían con la simpatía, con la diversión que se percibía en el escenario (aun a pesar de las letras melancólicas de Ryan Smith, cantante y guitarrista de la banda), sin necesidad de esos trucos de buen comunicador, sin necesidad de agasajar.

Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)

Añadamos otra virtud: la generosidad. Porque la música llegaba clara, directa, un tú a tú sincero, sin trampa ni cartón. A pesar de las capas, de la electrónica, del volumen atronador y de la voluptuosidad del sonido: nada sobraba, y el todo era mucho más que la suma de las partes. Sin cortapisas, sin que el escenario marcase una frontera. Y sin fronteras en sí mismos. ‘I Don’t Know’, el segundo largo de la banda de los hermanos Ryan y Jordan Smith (al bajo y teclados), Joe Vickers (segunda guitarra) y el nuevo batería, Conor Murray, publicado el año pasado tras fichar por el sello escocés Rock Action (la discográfica de Mogwai, uno de los muchos valedores de bdrmm y con los que giraron el año pasado en una extensa gira), desafían cualquier intento de catalogación, más aún en directo, donde la banda exhibe músculo sin por ello quebrar la delicadeza de unas melodías en constante progresión, sin apenas estribillos, sobre las que flotan reflexiones sobre la angustia vital en tiempos líquidos y los estados de ánimo inducidos por la incertidumbre que nos empujan al abismo de la ruptura anímica y mental.

Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)

Dicho así, parecería que tendríamos a una banda que, como Radiohead (una de sus muchas, muchísimas influencias, pero ni la única ni la más importante; ojo a esa hermosa “Be Careful” que puede resonar a “Weird Fishes” a manos de My Bloody Valentine), tuviese que imbuirse de solemnidad. Ni por asomo, lo de ese viernes otra historia, fue dejarse abrazar por la situación y disfrutar de las flores que se abren siempre paso a través de las grietas del asfalto. Si bien los cortes del debut ‘Bedroom’ (Sonic Cathedral, 2020, en plena pandemia) se podrían considerar más cercanos a un cierto sonido shoegaze, más espaciado y esponjoso, en directo sonaron recias y desafiantes, transgrediendo cualquier intento de clasificación y demostrando la versatilidad de unos músicos sin miedo a jugar y a experimentar. “Momo” tendrá alma shoegaze, pero sonó más a Neu! que a Slowdive. Quisimos intuir también algunos aires psicodélicos en “Three”, noise desbocado en “A Reason to Celebrate” y “It’s Just a Bit of Blood”, un poquito de electroclash en “Pulling Stitches”… y así estaríamos horas y horas disfrutando del vasto bagaje musical de los de Yorkshire.

Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)

El aplomo, seguridad y exquisita ejecución en directo nos hace creer que bdrmm apenas acaban de empezar una carrera que se nos antoja estará llena de grandes momentos y que nos dará muchas alegrías. Podemos asegurar que ha sido un gran debut en nuestro país y que, si de algo tiene que servir esta crónica, sea para que os apuntéis el nombre y lo situéis en vuestro radar para futuras ocasiones.

Bdrmm (Foto: Meritxell Rosell)
Escrito por

Letraherido y juntaletras. Físico de titulación que ejerce (poco) en una editorial de género fantástico. Me caí en un caldero de britpop ya de mayorcito y desde entonces le doy a todos los palos del indie y de más allá. Flamenquito lover. Sé bailar sevillanas. En mi epitafio pondrá “Esta noche no iba a salir”. Common people like you.

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