Pocos días antes del confinamiento domiciliario propiciado por la epidemia, los Tindersticks actuaron en el Palau de la Música. Ese 25 de febrero de 2020 presentaron el disco No Treasure but Hope (2019) con todo el savoir faire que les caracteriza. En esta nueva ocasión vinieron a Barcelona para interpretar el recientemente publicado Soft Tissue (2024) y recuperar temas de los últimos años, banda sonora del filme Stars at Noon (2022) de Claire Denis incluido. El quinteto de Nottingham, liderado por el inconfundible Stuart Staples, empezó su recital a las nueve y pocos minutos de la noche con extremada delicadeza. Casi dos horas después daban por concluido un concierto hipnótico sustentado en una instrumentación preciosista entrelazada pausadamente con la voz barítona de Staples.

Neil Fraser (guitarra), David Butler (teclados), Earl Harvin (batería) y Dan McKinna (bajo) tocaron sus instrumentos con sutileza para concretar un repertorio que fue del pop melancólico al soul más elegante, pasando por algunos trazos eléctricos propios del indie. Lo cierto es que los medios tiempos –lo que antaño o en otros contextos se identificaba como baladas– fueron los auténticos protagonistas de un directo que fomentó la calma y el sueño, pero bien. Algunas baterías pregrabadas marcaron la pauta en aquellas canciones más dinámicas; en otras ocasiones fueron los violines enlatados los que hicieron acto de presencia. Solos de teclados o de guitarra culminaron espirales melódicas que infundieron un tono jazzístico a menudo yuxtapuesto al carácter soulero de los coros de McKinna.

Staples se dirigió al público en dos ocasiones. Lo hizo para comentar la fascinación por el Palau de la Música (“You are so lucky to have this place”) y para lamentar la tragedia de Valencia, así como incidir en la tristeza del presente –suponemos que por la victoria de Trump, corroborada ese mismo día–. “Nancy” sonó exquisita. El tercer single del último disco fue una de las canciones que, con sus cambios de ritmo, permitió adentrarse en las lamentaciones líricas de relaciones sentimentales sin final feliz. Los siete minutos de “Lady with the Braid”, con su amplio despliegue instrumental final, emocionaron al personal. También lo hicieron los pajaritos y los gemidos de “The Bough Bends”, a su manera, casi en formato de fábula. Fueron dos temas recuperados del álbum Distractions (2021). “Slippin’ Shoes”, con una sección rítmica a lo Holland-Dozier-Holland, fue uno de los temas más bailables de la noche, pero nadie bailó. Ante la ausencia de hitos de sus inicios, “New World” fue uno de los momentos culminantes del directo.

Tras la pausa sonaron tres bises aplaudidos efusivamente por la audiencia. Al concluir el directo, después de haber echado en falta muchos otros temas de sus primeros años, fue fácil pensar en la posibilidad de una gira anunciada como “Tindersticks interpretan Tindersticks I o II” o, mejor aún, “Tindersticks interpretan Curtains”. Saliendo del entorno modernista y barroco del Palau recordé el impacto que en 1998 me causó su directo en el festival de Benicàssim. No duden en consultarlo online; en su día el Canal 33 de la televisión pública catalana emitía maravillas. El documento audiovisual resulta impagable, la traducción de las letras en forma de subtítulos es otro reclamo más para gozar de unos Tindersticks más jóvenes, más eléctricos y, quizás, más auténticos.

Setlist:
- “How He Entered”
- “A Night So Still”
- “Trees Fall”
- “Falling, the Light”
- “Nancy”
- “Second Chance Man”
- “Lady with the Braid”
- “Willow”
- “The Bough Bends”
- “Medicine”
- “Always Stranger”
- “The Secret of Breathing”
- “Turned My Back”
- “Don’t Walk, Run”
- “Slippin’ Shoes”
- “New World”
- “Soon to Be April”
Bis:
- “Stars at Noon”
- “Pinky in the Daylight”
- “For the Beauty”