Maria Rodés (La 2 de Apolo, 25/02/26)

Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)
Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)
Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)
Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)
Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)
Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)
Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)

La excesiva diversidad estilística es un factor que puede generar suspicacias a la hora de afianzar una carrera artística. En el ámbito musical el deseo por interpretar géneros dispares puede leerse a menudo como una actitud indecisa, incoherente e incluso desnortada. No es el caso de Maria Rodés. En ella el eclecticismo sonoro adquiere pleno sentido y destila autenticidad. No es un capricho efímero sino la evolución natural de una trayectoria que avanza con convicción.  

Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)

En La 2 de la Sala Apolo la cantautora barcelonesa desplegó la hermosura de su reciente disco ‘Lo Que Me Pasa’ (Elefant, 2025). A lo largo de hora y media Maria Rodés tocó un conjunto de canciones que demuestran cómo su folk inicial se ha enriquecido progresivamente, abarcando territorios musicales hasta hace poco improbables dentro de su repertorio. Actualmente la cantante abraza el flamenco, la rumba, la copla, la samba, el reguetón y la bachata, sin dejar de lado el pop introspectivo que caracterizó sus inicios, ahora también inclinado hacia el synthpop. Aunque el amor podría ser el mínimo común denominador de buena parte de los temas, lo cierto es que las letras de su último álbum tratan más bien el desamor. Reflexionar sobre las complejidades emocionales que suponen las relaciones sentimentales y transmitir las incertezas adquiridas gradualmente son los motivos centrales de sus últimas creaciones. Son letras sinceras, sin medias tintas, que funcionan como diagnósticos difusos sobre el amor más o menos romántico. 

Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)

La guitarrista y compositora francesa Isabelle Laudenbach y el músico barcelonés Adrià Serarols –artífice del proyecto electrónico Bofirax– fueron los dos acompañantes permanentes de un directo que contó con otros invitados. Ya en el tercer tema de la noche –un emotivo ‘Pienso en ti’– se sumó el cantante Javier Morales, más conocido como Paco Pecado. El cantaor Albert Cases subió al escenario en diversas ocasiones, haciendo de palmero también en ‘Quiero Controlar’. La línea más pop y electrónica pudo gozarse gracias a ‘El Parque’, una canción sobre la imposibilidad del amor platónico que en su versión enlatada cuenta con la voz de La Bien Querida. 

Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)

Si con ‘Esto A Mí No Se Me Pasa’ ofreció su opinión sobre el ghosting –esa habilidad contemporánea por desaparecer entre mensajes digitales ambiguos–, con ‘Malo’ propuso que el público recordara aquella persona odiada a través de una letra que simplifica hasta el paroxismo las relaciones tóxicas. Su versión del clásico ‘Rata De Dos Patas’ de Paquita la del Barrio, con su listado de improperios motivados por el despecho, dio paso a ‘Fuimos Los Dos’, una canción donde Marina Tomás tocó el charango. Durante la rumba ‘Lo Que Me Pasa’ fue una bailarina la que hizo acto de presencia, transmitiendo las ganas de mover el cuerpo a un público más adulto de lo que cabría esperar. Ya en los bises ‘Hechizo’ –un reguetón más que resultón–, ‘Vamos A Brasil’ –una samba luminosa– y ‘Otro Amor’ –flamenco sobre ”un amor de verano / un final sin empezar”– concluyeron un concierto dinámico que en todo momento se decantó hacia el optimismo. 

Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)

Respecto a los visuales cabe mencionar los videoclips creados por la cineasta de animación Laura Ginès. Los recortables de ‘Tengo Miedo’ y las fotografías Lomography de parques infantiles de ‘Mi Pobre Patria’ combinaron con otras ilustraciones figurativas animadas por Néstor F., mandalas de espadas extraídas de la baraja española en ‘Tres Puñales’ y algún que otro desliz abstracto cargado de píxeles. Entre las proyecciones sorprendió la inclusión de un fragmento de Omega (Donald Fox, 1970), una pieza experimental de tono psicodélico que imagina un viaje interestelar de colores saturados a base de copiadora óptica. Que esté disponible bajo libre dominio en una web como archive.org justifica su inclusión en cualquier directo con soporte visual. El eclecticismo también se manifestó en una pantalla trasera que no dejó de iluminar la lírica de una compositora y cantante en estado de gracia. 

Maria Rodés (Foto: Meritxell Rosell)

Setlist: 

  • Primera Vez 
  • Flor Del Mal 
  • Pienso En Ti  
  • Recordarte 
  • Chico Bueno 
  • Tres Puñales  
  • Tengo Miedo  
  • Quiero Controlar  
  • Esto A Mí No Se Me Pasa 
  • Malo 
  • Rata De Dos Patas
  • Fuimos Los Dos  
  • Carta Al Diablo 
  • Penita Pena 
  • Andan Sueltas Las Fieras 
  • Te Amé 
  • El Parque  
  • Lo Que Me Pasa  

 Bises: 

  • Me Quedo Contigo 
  • Hechizo 
  • Vamos A Brasil 
  • Otro Amor 
Escrito por

Cinema, música i arts visuals són les tres disciplines que em criden més l'atenció. Quan s'entrecreuen lliurement, em semblen més enigmàtiques i inquietants. D'adolescent vaig ser fan de Pink Floyd, R.E.M. i Sonic Youth. Al meu reproductor sonen molt sovint CAN, Talking Heads, Tom Waits i Stereolab. També el jazz dels '60, el rock alemany dels '70, el pop independent dels '80 i l'electrònica dels '90. He col·laborat en diversos mitjans escrits sobre música i cinema, especialment avantguarda i experimental.

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