Qué nos dice… MARIA JAUME

Maria Jaume (Foto: Noemí Elias)
Maria Jaume (Foto: Ignasi Trapero i Martinez)

Un buen día de finales de primavera, en pleno confinamiento, nos llegó un correo de los amigos del sello Bankrobber con el single de debut de una joven artista de 20 años de Lloret de Vistalegre (Mallorca): Maria Jaume. En cuanto empezó a sonar ‘Autonomia Per A Principiants’, nos enamoramos de la melodía, de la producción, de la voz, del acento… y empezamos a indagar sobre ella. Estudiante de antropología que dejó la carrera para apuntarse al conservatorio del Liceu; casi sin experiencia en los escenarios ganó el concurso ‘Sona 9‘; y el mismísimo Pau Vallvé le iba a producir su primer disco: ‘Fins A Maig No Revisc‘ se publicó este mes de septiembre, con un título irónicamente premonitorio, aunque fuera de manera involuntaria. Y aprovechando su paso por los conciertos en les Festes de la Mercè, después del bolo nos fuimos a hacer una cervecita con Maria para que nos explicara más detalles del álbum, su corta historia en la música, y sus anhelos de un futuro prometedor. Aviso para navegantes: aunque el disco parezca indicar lo contrario, las apariencias cortavenas engañan…

Maria Jaume (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

INDIE LOVERS: Antes de nada, para la gente que aún no te conozca: ¿quién es Maria Jaume? ¿Y cómo ha empezado en esto de la música?

MARIA JAUME: Hostia, ¿quién es Maria Jaume? ¡Creo que no lo sé ni yo! (risas) Hace muy poquito que empecé en esto de la música, y todavía estoy descubriendo quién soy, qué hago, cómo es mi música, y cómo es la que me gustaría hacer. Poquito a poquito… (risas)

¿Y cómo una estudiante de antropología acaba en el mundo de la música? ¿En qué momento se dio ese giro y por qué?

El giro, de hecho, creo que se dio cuando vine a estudiar antropología a Barcelona. Siempre había tenido la guitarra en un segundo o tercer plano. Pero llego a una ciudad nueva, no conozco a casi nadie, tengo más tiempo para mi y para estar sola… y creo que es en ese momento que me sale coger la guitarra, buscar las típicas grabaciones que vas haciendo, y voy viendo que es una cosa que me interesa bastante. Y es en ese momento que cojo mis letras y las musico, básicamente. Hago ese clic de musicar una letra, y fue creciendo a medida que iba creciendo con la antropología. Esperemos que vaya mejor… (risas)

Y por lo que tengo entendido, tu entorno fue bastante decisivo, porque no sé si al principio no acababas de creértelo mucho…

Sí, esto era como una afición muy secundaria a la que no le veía la importancia que tenía, y que evidentemente ahora sí que tiene para mi. Es lo que más me gusta hacer. Pero como nunca había tenido esta inquietud siendo más joven, no me acababa de encontrar muy segura. Y sí que fue mi entorno quien me fue empujando un poco y diciéndome: “Maria, en realidad está muy bien lo que haces. ¿Por qué no estiras u poco más del hilo…?”. ¡Y mira, menos mal que lo hice! (risas)

Y llega el concurso ‘Sona 9’, y en cierta manera lo cambia todo…

Sí, totalmente, porque me encontré de frente y vi que esto iba en serio. Se me quitaron las tonterías de la cabeza y fue en plan: “tengo que subir a este escenario y me tengo que ganar al público yo sola. Vamos a ver cómo puedo hacerlo…”. El ‘Sona 9’ me ayudó muchísimo en ese sentido: pim, pam, subir al escenario y espabilarme.

Maria Jaume (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Supongo que este proceso de subir a un escenario por primera vez, y sobre todo cuando vas tú sola sin banda, tiene que impresionar un poco, ¿no?

Sí, impresiona un poco, pero a la vez me he acostumbrado muy rápido, y me siento muy segura estando sola. De hecho, este verano hice un experimento y montamos un bolo con banda con un par de colegas, y me sentí tan rara! Me sentía mucho más insegura, en el sentido de ver que en realidad todo estaba muy verde. Si lo hago mal o la cago, yo sé que lo puedo arreglar y que controlo la situación. Pero no tener el control de nada y depender de otras personas me provocó una inseguridad que flipas. Así que de momento ya va bien así, tocando yo sola… (risas

Eres como yo: individualista, ya controlo yo todo, y si la cago, la cago yo (risas). Y llegó el momento de hacer la grabación del disco con Pau Vallvé; pero si no me equivoco, ya lo conocías antes, y el hecho de ganar el ‘Sona 9’ no varía esos planes…

Varía en el sentido de que él cobra por hacer el disco (risas). Que ya está bien (risas)

Siempre es interesante… (risas)

Fue gracioso porque a Pau le conocí en el Lisboa, un antro de Mallorca, después de un bolo suyo. Y tira, tira, fue creciendo una relación de amistad. Él vio que yo tenía algo que le gustaba, y que quería intentar estirar para ver si salía un EP, o un disco, o algo un poco guapo. Pero a la vez entré en el concurso ‘Sona 9’, como en un proceso paralelo que, a la vez, fue de puta madre (risas)

¡Pero alguna cosa debió ver en ti, porque lo quería hacer gratis! (risas)

Sí, quería grabarme un EP gratis, en teoría. O eso es lo que él dice, al menos… (risas)

A posteriori es más fácil decirlo, no? (risas)

Exacto! (risas)

¿Y cómo fue el proceso de entrar en contacto con Bankrobber, grabar el disco, etc?

Es que fue todo muy fluido. En un año han pasado muchas cosas. Un año ultraintenso y de muchas cosas en muy poco tiempo. En realidad el confinamiento me ha servido para bajar un poco el ritmo, gestionarlo todo mejor, y asentarme y decir: “ok, me están pasando cosas que nunca me había planteado y que son muy nuevas”. Pero me ha servido para digerirlo mucho más. El proceso de producción ha ido muy bien porque, en realidad, Pau y yo tenemos las mismas influencias y escuchamos el mismo tipo de música. Estuvo muy bien el hecho de poder pre-producir mucho el disco. Hablarlo mucho, charlar de cada canción en concreto, buscar símiles de a quién queríamos que se pareciera cada tema… y por eso fue como muy rodado. Después todo fue como una cosa ligada con la otra, porque me presentó a Marçal, y Bankrobber me tiró la caña (risas

¿Y en qué grupos o artistas os fijasteis para que tal canción sonara como tal, y aquella otra como tal otra…?

Los dos tenemos muy, muy idealizada a Julia Jacklin, que es como un referente. Que a lo mejor no se nota demasiado en el disco, pero al final es mi estilo y hacia donde yo, más o menos, quiero tirar. La hemos tenido muy presente. También a Stella Donnelly, Angel Olsen… o también tenemos muy presente en nuestras vidas la parte de Sufjan Stevens, Mount Eerie, Richard Swift… así como más cortavenas (risas). Son un poco estas dos ondas.

No sé si viste a Julia Jacklin y a Stella Donnelly en el Vida el año pasado…

Vi a Julia Jacklin pero no pude ver a Stella Donnely, y me dio mucha rabia (risas

Haces alguna versión de Julia Jacklin en tus conciertos, ¿verdad?

Sí, suelo tocar ‘Don’t Know How To Keep Loving You’. A lo mejor ya debería cambiar un poco el repertorio… (risas). Pero es que me flipa mucho el disco ‘Crushing’, vale mucho la pena escucharlo.

Totalmente, un disco precioso. Me decías ahora “música cortavenas”, y en una entrevista leí que las canciones son “100% tú”. ¿Eres muy cortavenas en tu vida cotidiana?

¡No, no, qué va! (risas) Aquí está el tema: que escuchas mi disco y dices “¡bua, esta tía está fatal!” (risas) Y en absoluto. Evidentemente, tengo mis momentos de bajón, pero aquí hay canciones antiguas, y años atrás me resultaba más fácil escribir canciones a través de esta emoción que no de cualquier otra. Menos mal que esto ya ha cambiado (risas) Ahora soy más capaz de escribir desde cualquier punto de vista y desde cualquier emoción. Pero aún así he querido que el disco fuera un poco “fifty/fifty” y mostrara las dos caras. ¡Aunque me parece que ha sido un poco “fail” y que al final es más cortavenas que nada! (risas

Maria Jaume (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Porque… ¿las canciones del disco son muy antiguas?

Algunas sí. Algunas tienen 2 o 3 años, y otras las hice durante el proceso de producción. Hay un poco de todo. 

Y lo que puedas estar haciendo ahora (porque no sé si ya estás pensando en algún single nuevo o un EP, un disco…), ¿es muy diferente?

Es un poco diferente, porque quieras o no, cada vez sé un poquito más. Me voy formando, tira, tira… antes lo que tenía más por la mano era escribir. Y yo escribía a mi manera, no en formato poema o formato canción. Y eso es algo que, una vez lo has incorporado, es imposible de quitar. Y a lo mejor a veces quieres recuperar tu antiguo ‘yo’, pero ahora me salen canciones más ‘popies’, por decirlo de alguna manera (risas). Y el próximo disco, que no sé cuándo será, seguramente faltará mucho aún, sí que me lo estoy imaginando en otro formato, con banda, y en otra onda.  

No sé si a veces tienes la sensación de haber nacido en una generación equivocada, en el sentido de los referentes que tienes, el tipo de música que te gusta…  que a lo mejor no coincide demasiado con un porcentaje importante de la gente de tu generación, de veinte años o veintipocos.

 Sí, la verdad es que un poco sí. Siempre he sentido mucha más afinidad con gente mayor que yo que no con los de mi quinta (risas). En muchas cosas, no sólo en la música (risas). Si eres adolescente y con 14 o 15 años escuchas a Nick Drake, no encontrarás a nadie en tu clase que le escuche también (risas). Esto en realidad me gustaba, porque de alguna manera en aquél momento te hacía sentir especial. Pero cuando creces un poco vas encontrando a tu grupo de gente cortavenas (risas). Pero es verdad que siempre me he sentido más conectada con generaciones más antiguas que con la actual. 

¿Y cómo llegaste a Nick Drake de adolescente?

Fue por mi familia. Recuerdo que un amigo de mi madre me regaló para Navidad un disco de Nick Drake, y cuando dijimos de escucharlo, fue sonar 5 segundos y casi me puse a llorar. Fue en plan “¡Diós!”, escuché aquella voz y me emocioné muy rápido.

Con Nick Drake evidentemente no podrá ser, pero ¿tienes algún referente o artista con quien te gustaría trabajar o hacer alguna colaboración? (bueno, supongo que con Julia Jacklin…)

Hostia, con muchísimos! (risas) Tanto tirando a artistas internacionales como más cercanos. También me flipan Andy Shauf, Bon Iver, etc. Pero de aquí Miquel Serra es uno de mis máximos referentes, y no hay nada que me gustaría más que hacer algo con él algún día. Que a lo mejor es un poco más posible que con Julia o Andy Shauf… (risas)  

Maria Jaume (Foto: Ignasi Trapero i Martínez)

Nunca se sabe! (risas) Me hablas de Miquel Serra, pero también están Maika Makovski, Da Souza, Antonia Font, tú… parece que en las Baleares o en Mallorca la escena se está activando un poco, porque cuando yo era más joven, si me hablabas de música y Mallorca, te decía Maria del Mar Bonet, Tomeu Penya y poco más. No sé si hay una escena o estás cosas que solemos decir, o cada uno va un poco por su lado…

Son un poco las dos cosas. Es evidente que hay una escena balear y que ahora mismo estamos muy a tope, o que aquí se nos está reconociendo bastante, que ya era hora! (risas) Y a la vez nos da un poco de cosa que nos metan a todos en el mismo saco. Yo me llevo muy bien con muchos de los que has mencionado, pero a la vez hacemos música muy diferente. Está bien que nos empiecen a reconocer y que empecemos a tener un nombre aquí, pero a la vez, cada uno dentro de su campo.

Y el hecho de cantar en mallorquín, ¿sientes que pueda ser una limitación? ¿Lo ves como algo natural? Supongo que no has tenido la oportunidad aún de presentar el disco fuera de las Baleares o Catalunya

 Bueno, ese es el ‘marrón’ que tenemos los artistas de Catalunya o Baleares (risas), que vamos fuera y no nos entienden. ¡Pero es que creo que a veces tampoco vosotros aquí en Catalunya me entendéis! (risas) Ahora mismo no puedo evitar cantar en mallorquín, porque así hablo y me expreso, y se me haría muy extraño intentar imitar otro acento que no tengo incorporado. También escuchamos mucha música en inglés y muchas veces no acabamos de entender las letras. Al final es tan simple como echarles una ojeada, traducirlas, y así las disfrutas mucho más. 

¿Te ha afectado mucho el confinamiento, en el sentido de conciertos suspendidos? ¿Ha sido una putada sacar el disco en esta situación?

Sí, la fecha no ha sido muy acertada (risas). Pero es verdad que te lo trastoca todo. Teníamos pensada una gira de salas pequeñas, más adecuada al tipo de música que hago y a mi nivel, porque estoy empezando. Pero todas las salas están chapadísimas. Se trata de reinventarse cada día, y hacer mucha faena (que en Bankrobber la están haciendo, y a pesar de toda la situación, estoy haciendo conciertos). Es eso, reinventarse, que es lo que estamos haciendo todos. 

Y acabo: ¿planes de futuro? ¿Conciertos? ¿Nuevos singles, disco, EP…?

Bueno, estoy haciendo cosillas, evidentemente (risas). Quieras o no, el confinamiento ha dado de sí, y ya hace tiempo que el disco está bien acabado. Pero de momento vamos a rodar este disco que justo acaba de salir, y lo quiero disfrutar. Y ya pensaré un poco más adelante, aunque ya estoy pensando en temas nuevos. Quiero esperar un poco, porque aún no he digerido este nacimiento (risas)

Si cambias cosas como me decías antes, sólo te pido por favor que no te pases al lado oscuro del trap, el reguetón y estas cosas…

(risas) ¡De momento no está en mis planes, así que tranquilo! (risas)

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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