Nick Waterhouse (Sala Bikini, 6/2/17)

Tenía muchas ganas de ver a Nick Waterhouse en un club. Hasta ahora sólo le había podido disfrutar en su soleada actuación de tarde en el Primavera Sound 2013, y me apetecía verle en la distancia corta. Y aunque sus deficitarias giras europeas le hayan obligado a girar en un ‘reducido’ formato de sexteto (guitarra, bajo, vientos, teclados, batería y la exhuberante corista), lo cierto es que se bastan y sobran para desplegar toda la energía y la elegancia de sus ritmos soul, rock’n’roll y r’n’b. Con un aspecto algo ‘hipsterizado’ por la barba, Nick centró el set en su tercer disco, ‘Never Twice’, pero no se olvidó de los dos previos, ‘Time’s All Gone’ y ‘Holly’. Inició el set con ese irónico ‘I Had Some Money (But I Spent It)’, y en las primeras filas le tiraron billetes de dólar que recogió y se puso en el bolsillo de la solapa, para acabar devolviéndolos con toda la dignidad y el orgullo. No fue lo único que cayó en el escenario, ya que al saxofonista le llovieron unas bragas y un sostén que acabó luciendo en su cuello con gesto triunfador. Pero el triunfo fue colectivo y musical. Y es que bajo el liderazgo de la guitarra y la orgánica voz de mr. Waterhouse, toda la banda orquestó un fantástico ejercicio de energía positiva que contagió al público de una sala Bikini llena de gente variopinta. Es emocionante ver que el soul y el r’n’b pueden llenar salas en pleno 2017, pero cuando la industria te intenta vender tantas motos sin alma, la chispa y la espontaneidad de la música más instintiva acaba resultando un soplo de aire fresco necesario para sobrevivir en la jungla. ‘Katchi’ fue la canción más coreada, pero pies y caderas se movieron al ritmo de muchas otras: desde las también más nuevas ‘It’s Time’, ‘Straight Love Affair’, ‘Stanyan Street’ o ‘LA Turnaround’, hasta las de discos previos, como ‘Holly’, ‘Say I Wanna Know’, ‘Some Place’, o ‘Time’s All Gone’. En el bis se marcaron una versión de los Seeds, ‘Pushin’ Too Hard‘, y también un solo de batería o un diálogo guitarra-saxo entre miradas cómplices y sonrisas sinceras de disfrute. Y eso fue precisamente lo que repartieron: la felicidad pasajera de la música en directo. No puede haber mejor manera de culminar un lunes.

FOTOGALERÍA: Ignasi Trapero

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Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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