DIIV (Sala Apolo, 26/11/2024)

DIIV (Foto: Meritxell Rosell)
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En una interesante entrevista en Mondo Sonoro, DIIV reflexionaban sobre su último disco y primero en 5 años, ‘Frog In Boiling Water’. Un título referido al ‘síndrome de la rana hervida’, que dice que si metes a uno de estos batracios en agua ardiendo saltará enseguida pero que si lo introduces en agua tibia y vas dejando que se caliente no lo percibirá y acabará cocido hasta morir. Una sádica metáfora que describe a la perfección el capitalismo salvaje que está acabando con la humanidad y sobre el que reflexiona en este disco la banda de Brooklyn. Un mundo de grandes corporaciones en el que unos pocos se hacen millonarios a costa del trabajo de la gran mayoría, que tenemos que hacer encaje de bolillos para sobrevivir. Y eso también les afecta a ellos como músicos. haciendo frente a Spotify, Livenation, Ticketmaster y rémoras similares, que ahora fagocitan el espacio que antes devoraban las multinacionales, dejando las migajas a lxs artistas.

DIIV (Foto: Meritxell Rosell)

Colin Caulfield (bajo, teclados), Andrew Bailey (guitarra), Ben Newman (batería) y Zachary Cole Smith (voz y guitarra) llegaban con esta premisa a la Sala Apolo del Poble Sec de Barcelona, llena abajo y arriba. Y, lejos de las proclamas directas más o menos panfletarias del punk, ellos optan por abrirte los ojos desde la distancia cínica, casi sin abrir boca, con cuchillas sonoras y visuales desde el minuto 1. Y es que esos videos introductorios con ráfagas catatónicas de imágenes y personajes de sonrisas Profidén que te prometen experiencias únicas y viajes místicos no son más que falsas ilusiones de una sociedad de cartón piedra vendida al diablo neoliberal. Y las letras sobreimpresionadas como un karaoke de las canciones del nuevo disco son la guía a la que agarrarte por si te queda alguna duda de sobre qué va el show de esta noche.

DIIV (Foto: Meritxell Rosell)

Una noche de capas inacabables y múltiples registros. Guitarras cristalinas dreampop, hipnóticos ritmos shoegaze, vaivenes slowcore y arranques eléctricos que son puro grunge. Smells like 90s spirit, desde perspectivas diversas. Desde el inicio con ‘In Amber’ o ‘Like Before You Were Born’ ves un mar de cabezas haciendo headbanging y ‘Brown Paper Bag’ es el primero de varios momentos que te hacen recordar que Billy Corgan pisó ese mismo escenario con sus Smashing Pumpkins en 1994, y algo debe haber quedado flotando en el aire (como el confeti enganchado al techo de vete a saber tú qué show o evento anterior que sigue cayendo en cada concierto de Apolo por efecto del aire acondicionado). Y ‘Under The Sun’ cabalga en guitarras jangle pop y ritmos kraut, y provoca los primeros conatos de semipogos o pequeñas avalanchas controladas.

DIIV (Foto: Meritxell Rosell)

Tras el segundo corte publicitario en la pantalla posterior, ‘Soul-net’ nos mete en un momento de pausa tensa en que la cabeza se va a otro mundo fuera de las paredes de la sala, semihipnotizada y casi sin darse cuenta de lo que nos están haciendo. Como la pobre rana de ‘Frog in Boiling Water’, que se va cociendo entre guitarras post-rock hasta acabar chamuscada por la electricidad del cuarteto. Tras otra pausa en que nos cuelan su propio merch por pantalla, hay momentos para el noise shoegaziano de ‘Taker’, las sucias guitarras de ‘Reflected’ (y mr. Corgan vuelve a sobrevolar la sala) o el tridente final de ‘Deceiver’: ‘Between The Tides’ nos da el masaje a calambrazos y la majestuosa ‘Blankenship’ aparece para reinar por encima de cualquier otra, con su cadencia marcial y esas guitarras sierra eléctrica que podrían ser propiedad de Thurston Moore y Lee Ranaldo. Tras los abucheos a Trump, Bush o Netanyahu cuando aparecen en pantalla, la ovación llega para la frase que lo resume todo: “Death To America”, rematada luego con un “America Is The Great Satan”. Y en ese momento pienso en qué grupo de por aquí se podría marcar un “Muerte a España” o un “España es un saco de caspa franquista”, y cuál sería la reacción del público en otros rincones del Estado (aquí tengo claro que lo ovacionaríamos igual). Con ‘Acheron’ se van un momento, antes de que entre el último mensaje visual.

DIIV (Foto: Meritxell Rosell)

El bis empieza con la calma atmosférica de ‘Raining on Your Pillow’, y casi puedo sentir las gotas en forma de notas y punteos vítreos. ‘Horsehead’ recupera sonidos con más cuerpo y nos deja en ese punto de relajación pre-bélica para que, por contraste, lo que viene entre aún mejor: ‘Doused’ es, quizás, el rincón más post-punk del repertorio de DIIV, y hace que todo el mundo enloquezca. Por segunda vez, el público hace la olla para estallar con el estribillo y hacer rebotar cuerpos, lxs unxs contra lxs otrxs, hacia todos los lados posibles. Mientras, uno de los técnicos (el de audiovisuales, concretamente) agita su cabeza y hace ondear su larga melena, extasiado tras todo un concierto metidísimo en el mantra que le lanzan desde el escenario. Y Colin, Andrew, Ben y Zachary flotan mirando literalmente al suelo, casi ajenos a lo que han provocado, antes de que la música pare en seco, los focos se enciendan enfocando al público extasiado y, por fin, muestren síntomas de humanidad saludando  y haciendo una foto a la masa. Al salir seguiremos perteneciendo sin quererlo a la putrefacta maquinaria capitalista, pero ni que sea por un rato hemos intentado esquivarla entregándonos al arte, las emociones y a límpidas guitarras de mugriento fuzz.

DIIV (Foto: Meritxell Rosell)

Setlist:

  • In Amber
  • Like Before You Were Born
  • Brown Paper Bag
  • Under the Sun
  • Sometime
  • Soul-net
  • Frog in Boiling Water
  • Take Your Time
  • Taker
  • Everyone Out
  • Reflected
  • Somber the Drums
  • Between Tides
  • Blankenship
  • Acheron

Bis:

  • Raining on Your Pillow
  • Horsehead
  • Doused

 

Escrito por

Raret com una cançó de Sonic Youth; m'excito amb el 'Psycho' dels Sonics; si m'emprenyo, Pistols, RATM, Sandré, riot grrrls o Los Punsetes; em posen igual soul, r’n’b, ye-yé, garatge, punk, r’n’r, indie o britpop. De gran vull ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateu fins que vaig conèixer PJ HARVEY. Vaig ser negre en una altra vida… i faig l'impostor com a periodista musical i esportiu a ràdio, TV, webs i revistes diverses.

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