Afores Fest (La Capsa, 19/10/24)

Edgar Allan Pop (Foto: Meritxell Rosell)
Galgo Diamante (Foto: Meritxell Rosell)
Galgo Diamante (Foto: Meritxell Rosell)
Galgo Diamante (Foto: Meritxell Rosell)
Galgo Diamante (Foto: Meritxell Rosell)
Edgar Allan Pop (Foto: Meritxell Rosell)
Edgar Allan Pop (Foto: Meritxell Rosell)
Marisol Eichborn (Foto: Meritxell Rosell)
Marisol Eichborn (Foto: Meritxell Rosell)
Marisol Eichborn (Foto: Meritxell Rosell)
Marisol Eichborn (Foto: Meritxell Rosell)
Júlia Amor (Foto: Meritxell Rosell)
Júlia Amor (Foto: Meritxell Rosell)

Venimos a hablar de un festival tan independiente y tan underground que ni siquiera aparece en el 10.000 Fogueres de Nando Cruz (programa de radio y pódcast de BTV, por otra parte, altamente recomendable para conocer las múltiples escenas musicales de Barcelona y rodalies). Un festival programado con esmero, de esos necesarios para dar a conocer, y para que se fogueen (además, con buen ambiente), artistas nacionales de novísima hornada, auténticos diamantes en bruto que, cuando destaquen, podrás decir «yo les vi primero» porque será verdad. Es que ni ********** Fest ni ****** Fest ni ****** Fest ni otros festivales de relumbrón son capaces de una programación tan arriesgada (no por lo sonoro, sino por lo novedoso), ya que juegan sobre seguro (gracias a festis como este). La apuesta del Afores Fest es más arriesgada, y merece nuestra atención y ese pequeño esfuerzo de desplazamiento (a veure, barcelonins: al Prat se llega enseguida en metro y en Rodalies, como buena parte de nuestra plantilla os puede confirmar).

Júlia Amor (Foto: Meritxell Rosell)

«El festival de la gente maja», como afirma Meritxell, el aforo del Afores (que se celebró, como viene siendo habitual, en La Capsa]) congregó a algunos de los sospechosos habituales de la escena indie y a melómanos en un espacio que quedó holgado; nada mal en cuanto a asistencia, pero se puede mejorar (y te señalo a ti, indie de pro, para que te apuntes la fecha y no faltes en la próxima edición).

Marisol Eichborn (Foto: Meritxell Rosell)

Abrió, para un público aún escaso, la mallorquina Marisol Eichborn, poseedora de una delicada y preciosa paleta sónica con centro de gravedad en el folk con arabescos y graciosos bordados (igual que el mantel que coronaba la mesa de los instrumentos) electrónicos y urban. Eichborn desplegó un repertorio de letras introspectivas y a la vez valientes, honestas, cantadas a corazón abierto (ergo, inherentemente conmovedoras) que cautivaron a un público que las acogió en respetuoso, canónico silencio. La mesura y el silencio son tan importantes en sus composiciones como impresionante es la voz de Marisol, suave como la seda del guante que viste el puño de hierro de esa lírica confesional. Parece ser, por lo que me dieron, que algunas motas de polvo se colaron en unos cuantos ojos, pero os aseguro que de los míos cayeron a tropel lágrimas de emoción con canciones tan redondas como “Sol”.

Edgar Allan Pop (Foto: Meritxell Rosell)

Y si los sonidos electrónicos fueron el oropel que adornaban la voz y guitarras acústicas de Marisol Eichborn, la cacharrería, esta vez sobre un mantel más pop-art, irrumpió con estridencia cuando Beatriz (teclados y voz) y Jaime (guitarra y voz), esto es, EDGAR ALLAN POP, tomaron por asalto el escenario de La Capsa. Aquí el repertorio viró hacia la ironía y el despiporre, con letras chispeantes y querencia por el synth-pop, el desparpajo y los llamamientos al baile y la jarana. Entre las canciones de su anterior EP y el próximo, que está a punto de caramelo, nos regalaron un par de versiones (Triángulo de Amor Bizarro y El Columpio Asesino) para intentar mover el esqueleto. Vuestro humilde redactor intentó movilizar un pogo, pero no halló masa crítica y se conformó con balancearse con parte del público que iba llegando al festival. A riesgo de sonar manido, la banda demostró sobrada actitud y arrojo, y hubiesen merecido más movimiento en la pista de baile, pero, eh, la frescura, el descaro y el dominio de la instrumentación dieron como resultado un concierto más que notable y una ristra de sonrisas en la platea.

Galgo Diamante (Foto: Meritxell Rosell)

Por motivos de salud, slow connection no pudieron presentarnos su elegante shoegaze electrónico, así que Galgo Diamante añadieron más leña al fuego bailongo, esta vez desde la abrasión garajera (no en vano toman el nombre de una canción de sus vecinos Mujeres), y con una kifuya en honor y recuerdo a los pueblos palestino, sirio y libanés, víctimas del genocidio fascista-sionista que se está llevando a cabo en Oriente medio, y a los que Dalia, Sebas y Max rindieron homenaje desde las tablas. El combo ejecutaron un directo trallero, de lo-fi descacharrante y en ocasiones engurruñado, afianzado en la base rítmica acelerada de Dalia y Max, Sebas se dejaba los pulmones en el micro y repartía el sudor saltando a lo largo y ancho de la madera noble. No en pocas ocasiones tuvimos miedo de que se enredase en el cable de la guitarra, pero el concierto transcurrió envuelto en una electricidad casi indecente.

Júlia Amor (Foto: Meritxell Rosell)

El cuarteto andorrano julia amor fue el último grupo en salir a escena. Y si bien nos encandilaron hace un par de años cuando abrieron para Porridge Radio, hubo algo en esta ocasión que se trabó en el twee-pop electrónico de la banda. Igual porque se llegaba a un fin de ciclo y un fin de proyecto, como nos transmitió Júlia Coll, pero la conexión no fue óptima: la atmósfera no acabó de cuajar hasta bien mediado el bolo, y a quien os escribe le dejó una sensación agridulce que logró mitigar en parte en las canciones más trémulas y delicadas del repertorio, cuando los teclados y las bases dejaban respirar la poesía íntimamente oscura en la voz de Júlia.

Júlia Amor (Foto: Meritxell Rosell)

El festival acabó con la sesión B2B del Club Excursionista de l’Escolta y las Watusi DJ’s, sudorosa sesión que tumbó en el lado más urban de los platos. Un cierre hedonista para un festival arriesgado pero con un ojo privilegiado para la programación. Insisto: barceloneses, el Prat está a tiro de metro del centro y después podréis fardar con aquello de «yo lxs vi primero» gracias al equipo de programación del Afores. Y a precios populares. ¿Qué más podéis pedir?

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Lletraferit i ajuntalletres. Físic de titulació que exerceix (poc) en una editorial de gènere fantàstic. Vaig caure en un calder de britpop ja de grandet i des d'aleshores li dono a tots els pals de l'indie i més enllà. Flamenquet lover. Sé ballar sevillanes. Al meu epitafi posarà “Aquesta nit no anava a sortir”. Common people like you.

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