Pony Bravo (Paral·lel 62, 26/04/24)

Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)
Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)
Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)
Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)
Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)
Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)
Nerobambola (Foto: Meritxell Rosell)
Nerobambola (Foto: Meritxell Rosell)
Nerobambola (Foto: Meritxell Rosell)

La salida de ‘Trópico’ (2024) ha servido para que el trío sevillano Pony Bravo vuelvan a girar. Ya lejos quedaba su visita de hace un año a la ciudad de Barcelona (en realidad estuvieron en el Let’s Festival de L’Hospitalet de Llobregat) y hacía mucho más tiempo que no presentaban música nueva desde ‘Gurú’ (2019), su anterior álbum.

Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)
Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)

Pony Bravo es una banda sobre la que no puedo ser del todo objetivo. Considero que en estos casi 20 años que llevan haciendo música han sabido diferenciarse del resto de bandas, no solo andaluzas, sino también estatales, para presentar una propuesta tan única y personal, tan ingeniosa e inteligente, y tan andaluza y tan universal, como sólo ellos podrían hacerlo. Por lo tanto, la llegada de un nuevo álbum suyo siempre es una cosa a celebrar, y más si es tan interesante como esta aproximación a la música exótica, el dub y el disco mezclados con los pasos de Semana Santa, la Feria de Abril y la Franja de Gaza.

Así, Daniel Alonso (voces y teclados), Pablo Peña (guitarra, bajo y voces), Darío del Moral (baterías) y Raúl Pérez (productor, cuarto miembro en la sombra de la banda y multiinstrumentista) dieron un concierto repasando cada una de las fases por las que han pasado como banda, sucediéndose canciones nuevas (“Linda”, “Chichén Itzá”, “C’est Chic – C’est Bon” o “Jazmín de Megatron”) con otras más antiguas (“El rayo” o “Rey Boabdil”). Las más celebradas fueron aquellas que ya podrían considerarse himnos del grupo, como “Ninja de Fuego”, “Noche de Setas”, su crítica a la gentrificación representada en “Turista ven a Sevilla”, el “Político Neoliberal”, ”Magic Feeling” (el verdadero gran tema de su nuevo álbum) , una “Ibitza” que realmente te transporta a una discoteca de la isla balear o una “Totomami” cargada de simbolismo en un momento en el que los feminismos están más presentes que nunca.

Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)

Uno de los puntos fuertes de verlos en directo es que la mayoría de las canciones venían acompañadas de visuales hechos por el propio Daniel Alonso, que reflejaban los intereses del grupo en este momento, pues junto a imágenes de exóticas bailarinas de países caribeños se sumaban las referencias políticas y, sobre todo, referencias a Andalucía. Aunque lo mejor es cuando saben unir estas dos últimas, como con las referencias a “Make Sevilla Great Again” o esa escena famosa escena del Planeta de los Simios en la que cambian la Estatua de la Libertad por la Giralda.

Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)

A pesar de todo esto hay que decir que el sonido fue realmente malo al principio del concierto, y especialmente negativo fue el comportamiento irrespetuoso de muchas personas de la sala que no supieron guardar silencio en ningún momento del concierto, haciendo que la experiencia del resto de usuarios no fuese todo lo buena que merece. Sin embargo, poder vivir la experiencia de escuchar “Rave de Dios” y que pareciese que realmente te encontrabas en esa rave del pueblo de Wichita, hizo que todo mereciese la pena.

Pony Bravo (Foto: Meritxell Rosell)

Abrieron la noche la banda de Barcelona Nerobambola, o como ellos se hacen llamar también “Ada Colau Sextet”. Se trata de una formación de seis personas, entre las que se encuentran las Tarta Relena haciendo coros y tocando diversos instrumentos, además de un guitarra, un bajo, un multiinstrumentista y un batería que se encuentra en todo momento en la situación central y con más protagonismo del concierto. La música que practican es de un rollo que a mí me recordó bastante a la psicodelia de King Gizzard por momentos, pero también a aquel post-hardcore que hacían grupos como Unwound o Slint (en menor medida) o los extintos Trans AM (en mayor medida), junto con jazz, shoegaze y toneladas de improvisación. Más allá de la curiosidad que entre sus filas estén estas dos famosas integrantes, y a su interesante presencia en redes en forma de memes, considero que el interés y el valor de la banda va mucho más allá, así que si te pillan cerca de casa, no dudes en ir a verlos.

Nerobambola (Foto: Meritxell Rosell)

Por último, el fin de fiesta lo trajeron Los Voluble, dos hermanos sevillanos que presentaron el espectáculo “Flamenco is not a crime”, como hicieron anteriormente en el Sónar. Durante más o menos una hora no pararon de mezclar temas flamencos con electrónica y mil memes en los visuales, plagados de referencias y críticas social y política. Sonó footwoork, reggaetón, Bejo, “La Gasolina” y se vió a Aznar, Ciudadanos o Camarón, pero también el conflicto palestino-israelí. De esas cosas que bailas y disfrutas, pero también te remueven un poco la conciencia.

Setlist Pony Bravo:

  • Linda
  • Ninja de fuego
  • C’est chic, c’est bon
  • El rayo
  • Noche de setas
  • Reinos Interiores
  • Turista ven a Sevilla
  • Magic Feeling
  • El político neoliberal
  • Piedra de Gaza
  • Rey Boabdil
  • Ibitza
  • Sunset
  • Reflejo exacto
  • Jazmin de Megatron
  • Totomami
  • La rave de Dios
  • Mi DNI
Escrito por

Melómano y coleccionista de vinilos. Desde bien pequeño mi padre me inculcó la pasión por la música y en mitad de los 2000 se convirtió en mi obsesión. Le doy a todo, desde el indie hasta la electrónica y el ambient, pasando por el jazz espiritual, la música brasileña o todos los posts (-punk, -rock, etc.) posibles. Mis principales referencias son Lana del rey y Swans, pero también El Último Vecino y Soleá Morente, Big Thief y Sault, o Alice Coltrane y Little Simz. En esas me muevo.

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