Los lunes son muy difíciles. Siempre. Y los lunes son aún más difíciles si vives en una ciudad como Barcelona, más aún si sumas la resaca postelectoral. Sin embargo, todo esto a la gente pareció no importarle, pues el concierto de Future Islands en Barcelona, su segundo en la gira europea tras su parada en Madrid, tenía colgado el cartel de sold out desde hacía días y no quedaban entradas en taquilla, demostrando así la fidelidad del público (mayoritariamente de habla inglesa), que disfrutó apasionadamente de cada minuto del show.

Para comenzar, abrió la noche JOON, alias de la cantante y productora maltesa Yasmin Kuymizakis. La artista, perteneciente al sello estadounidense Italians Do It Better, del que también forman parte Chromatics o Desire, hace un synth-pop que no acaba de destacar entre las joyas del catálogo y que en el directo se llega a ver algo desangelado en su exigua puesta en escena, más cercana al karaoke que al concierto. Salvables fueron sobre todo sus acercamientos a la pista de baile.

Por lo que respecta al concierto de Future Islands, la banda repasó todos sus álbumes, empezando por uno de sus últimos singles, “King of Sweden”, de su último álbum, People Who Aren’t There Anymore, al que siguieron otros temas tan conocidos como “Ran”, “For Sure” o “The Tower”, pasando por canciones que, según ellos, hacía mucho tiempo que no tocaban, como “Back in the Tall Grass”. A lo largo de la hora y tres cuartos que duró el concierto, al grupo se le vio feliz de estar en esto de la música y al público se le vio feliz de estar en el concierto, pues todo el mundo estaba entregadísimo.

Sin embargo, al acabar el concierto, yo salí de allí con dos ideas claras a la hora de enfrentarme a esta crónica. Por un lado, para prepararme el concierto, los días de antes recuperé todos sus discos, cosa que hacía tiempo que no hacía. Es verdad que escuchados todos de forma ordenada se aprecia la evolución de la banda, y esto es algo realmente loable. Sin embargo, si te pones a escucharlos en una playlist del tipo This is Future Islands, y dejas que se entremezclen unos temas con otros, llega un momento en que el oyente puede llegar a sentir una sutil sensación de déjà vu, de esto ya lo he escuchado antes, o de esto es un poco lo mismo.
Por otro lado, y como prácticamente todo el mundo, caí en las garras de la banda de Baltimore gracias al impresionante video en directo en el programa Later… with Jools, en el que intepretaban el tema Seasons (Waiting On You), del álbum “Singles”. Aquel video, con aquella actuación de su líder Samuel T. Herring, es probablemente la mejor entrada al universo de la banda. Y eso ellos lo saben bien, por lo que todo el concierto literalmente está basado en ese momento y ese video.
Y es que entre estas dos ideas creo yo que se puede resumir el bolo: unas canciones muy buenas, que al final son más parecidas de lo que a todos nos gustaría admitir, y un cantante que es la máxima expresión de lo que se conoce como un animal escénico. Samuel más que un cantante es un showman que vuelve loco a su público, que igual salta, que se golpea en el pecho, que se mueve, que se tira al escenario, que cambia el registro de su voz para que suene lo más gutural posible y que sobreactúa cada uno de sus movimientos buscando epatar a todo el personal allí presente. Vaya, que en realidad es lo que todo el mundo ha ido a ver, y se nota desde la primera canción en la que tiene a toda la sala comiendo de su mano y vitoreándole sin parar. Realmente eso da gusto. Sin embargo, en segundo plano se encuentra la banda que, siendo evidentemente muy buenos, no muestran ningún tipo de interacción con el público, ofreciendo una puesta en escena un tanto funcionarial sin ningún tipo de apoyo visual más allá de la puesta en escena del cantante.

Todo ello a mí me hace preguntarme si, más allá de ese par de hits incontestables (son más de un par, en realidad), el concierto se sostendría si no fuese por él. Ojo, creo que tienen canciones buenas, que los discos se escuchan del tirón (a ver si sacan ya un recopilatorio de grandes éxitos para, por fin, tener un disco de 10 sobre 10) y que son una banda más que solvente, pero me dejan con este poso de duda. Aun así, y aunque parezca que esta es una mala crítica, tampoco estoy diciendo eso. Si eres una persona que quiere pasar un buen rato viendo un espectáculo curioso, o eres persona que le gustan sus canciones, no dudes en ir porque te flipará. Sin embargo, si no te sientes identificada con ninguna de estas dos tipologías, mejor ahórrate el dinero. Aunque seguramente esto no te lo diría ninguna de las personas que fueron a verlos y que no eran capaces de quitarse esa cara de felicidad y de ilusión después de haber asistido al concierto. Supongo que, en el fondo, no todos vivimos los lunes por igual.

Setlist:
- King of Sweden
- The Tower
- For Sure
- Plastic Beach
- Peach
- Ran
- Say Goodbye
- Give Me the Ghost Back
- Corner of My Eye
- Back in the Tall Grass
- Iris
- A Dream of You and Me
- The Thief
- Before the Bridge
- The Sickness
- Like the Moon
- Seasons (Waiting on You)
- Long Flight
- Tin Man
Bis:
- Inch of Dust
- Vireo’s Eye
- Little Dreamer