Hacía pocos meses que los norteamericanos The Lemon Twigs habían tocado en el Primavera Sound 2024: el 1 de junio lo hicieron en el Parc del Fórum y el día 2 en el marco del Primavera a la ciutat, en la misma Sala Apolo. En esta nueva ocasión los neoyorquinos volvieron a llenar el aforo de la emblemática sala barcelonesa quedándose a las puertas del sold out. Vinieron a presentar, por tercera vez, uno de los discos del año: ‘A Dream Is All We Know’ (2024). Lo hicieron con una energía contagiosa y un talento incontestable.

A las nueve en punto de la noche el cuarteto subió al escenario para interpretar un repertorio vibrante de pop revisionista. Desde el minuto uno la química entre los hermanos veinteañeros de Long Island se reveló como uno de los grandes reclamos visuales de la noche. Brian D’Addario y Michael D’Addario desplegaron sus canciones con un nivel de perfección envidiable. Si el intercambio de risas, gestos, anécdotas y chistes entre temas generaba un ambiente del todo gratificante, la contundencia con la que iban solventando las canciones facilitaba pensar que cada una superaba el nivel de la anterior. Y así iban construyendo un sonido eléctrico que combinaba melodías ensoñadoras con giros psicodélicos. Lo hacían yuxtaponiendo el Garage Rock línea Nuggets con ese otro sonido más edulcorado de los años setenta identificado como Sotf Rock. Todo ello conjugado con el indie y la neo-psicodelia contemporánea.

“Las ramitas de limón” se presentaron junto a Danny Ayalaal (teclados y bajo Höfner, el de Paul McCartney) y Reza Matin (batería y guitarra) para desgranar buena parte de sus dos últimos discos. Ambas grabaciones permiten elucubrar que The Lemon Twigs son la reencarnación de los cimientos del pop de finales de los sesenta y principios de los setenta. The Beatles, The Beach Boys, Small Faces o The Zombies son algunas de las bandas que evocan con un sonido cargado de reminiscencias añejas que, paradójicamente, suena propio y actual. Quizá esto demuestra la capacidad que tienen los hermanos D’Addario para asimilar influencias y hacerlas suyas. Lo que resultó evidente en directo es que la audiencia intergeneracional –entre adolescentes neófitos y la parroquia mod más veterana de la ciudad–, evidencia que la atracción por esta música es atemporal.

‘In My Head’ sonó magnífica. La sencillez de su letra, con su tono universal, derrochó emotividad por los cuatro costados. Después de un primer bloque donde sonó una versión de los emblemáticos The West Coast Pop Art Experimental Band titulada ‘Transparent Day’, los cuatro músicos intercambiaron posiciones para retomar el compás con un ritmo más sentimental. Michael se vistió de Keith Moon tras la batería y Brian emuló al mejor Todd Rundgren –el de ‘Runt: The Ballad of Todd Rundgren’ (1971) y ‘Something / Anything’ (1972)– para tocar una ‘Any Time of Day’ que sonó a las mil maravillas. Con el Sunshine Pop cautivador de ‘How Can I Love Her More?’ y sus coros a medio camino de The Turtles, The Monkees y The Mamas & the Papas, dieron por concluido un bloque en el que también sonó ‘I Only Did It ‘Cause I Felt so Lonely’, una versión de la banda de Cleveland The Choir. Tras la pausa Brian acudió solo al escenario para cantar ‘Corner of My Eye’ y ‘Winter Comes Around’ con su guitarra acústica. Los dos temas más sensibles del ‘Everything Harmony’ (2023) silenciaron la sala. Ya con toda la banda sonó ‘I Can Hear the Grass Grow’, una versión de The Move que un servidor reconoció gracias a uno de esos recopilatorios instructivos de la revista UNCUT, una compilación llamada ‘Acid Daze. 18 Pshychedelic Classics from the UK Underground’ plagada de joyas. ‘Rock On (Over and Over)’ concluyó un concierto excitante de un grupo anunciado en el cartel del Vida Festival 2025.

Como teloneros actuaron los irlandeses Music City. El cuarteto de Dublín deleitó al público con un catálogo de power pop y punk melódico. Sus canciones recordaron tanto los intercambios vocales de Big Star como la convicción eléctrica de The Replacements. La insistencia del cantante Conor Lumsden en que compráramos una de sus camisetas (unos diseños con el nombre del grupo escrito con la tipografía Mistral) pudo resultar algo embarazoso pero lo supo resolver con gracia al añadir que “tenían que comer”. Su concierto amenizó con solvencia la espera de unos hermanos D’Addario en estado de gracia.

Setlist:
- My Golden Years
- The One
- In My Head
- What You Were Doing
- Transparent Day (cover de The West Coast Pop Art Experimental Band)
- Church Bells
- If You and I Are Not Wise
- Any Time of Day
- I Wanna Prove to You
- Foolin’ Around
- Peppermint Roses
- They Don’t Know
- A Dream Is All I Know
- I Only Did It ‘Cause I Felt so Lonely (cover de The Choir)
- Ghost Run Free
- I’ve Got a Broken Heart
- You’re Still My Girl
- How Can I Love Her More?
Bises:
- Corner of My Eye
- Winter Comes Around
- I Can Hear the Grass Grow (cover de The Move)
- Rock On (Over and Over)