Después de las paradas en Madrid, Girona, Alcoi y Albacete, y como segundo intento después de su cancelación en el Teatre Joventut de L’Hospitalet de Llobregat, Christina Rosenvinge recalaba en la sala barcelonesa Paral·lel 62 para presentar su último álbum, “Los versos sáficos”. Tanto en el álbum como en estos conciertos, Rosenvinge se inspira en la obra literaria y el poemario de Safo de Lesbos, poetisa griega que vivió en la isla del mismo nombre allá por los siglos VI y VII a.C.

El creciente interés de Rosenvinge por la autora griega nace del encargo de componer la música que acompaña los poemas de la obra de teatro “Safo”, cuya representación tuvo lugar en diferentes festivales de la península, tales como el Festival de Mérida o el Festival Grec de Barcelona. Es cierto que el disco palidece ante obras mayores de la discografía de la artista, tales como “Tu labio superior” o “La Joven Dolores”, pero sin embargo es muy estimable el trabajo de Rosenvinge al adaptar, reimaginar y reinterpretar los fragmentos de estos poemas, los versos que han sobrevivido a lo largo del tiempo, para darles una nueva vida en forma de canciones.

Por lo tanto, tiene todo el sentido del mundo que la poetisa Sara Torres abriese el concierto con un recitado/cantado de estos poemas, introduciendo poco a poco al público en la poesía de la autora griega. A continuación, la banda formada por Christina, Irene Novoa (bajo y teclados), Xerach Peñate (batería) y Amaia Miranda (guitarras), da comienzo al concierto con ‘Canción del eco’, sirviendo como introducción, esta vez musical, a la mitología griega de la mano de Ovidio. Así, y haciendo uso de una iluminación basada en el rojo, extremadamente básica pero efectiva, se fueron sucediendo una canción tras otra, hasta tocar el nuevo álbum al completo. Christina, por su parte, además de cantar y presentar las canciones, explicaba poco a poco de dónde venía la influencia de la poeta helena y cómo había llegado a inspirarle.


A lo largo del concierto contó con la participación de Maria Arnal en la mediterránea ‘Canción de boda’, en la que se echó en falta a Tarta Relena (de las que dice Christina que se ha sentido inspirada a la hora de dar forma a sus nuevas canciones), así como en ‘Tú por mí’, preparada “ad hoc” para este concierto y a la postre una de las canciones más celebradas del lote, pues no todos los días interpreta Christina esta canción que hizo con Los Subterráneos. Otro de los momentos más celebrados fueron la interpretación de ‘Contra la épica’, en la que Christina se enfundó un vestido que ejercía de bola de espejo a los beats de techno suave que dan cuerpo a la canción, o los momentos en los que Christina tocó el piano, cuyo protagonismo fue aumentando en el tramo final del concierto.
Los versos creados por Safo, tal y como ha reconocido Rosenvinge, fueron escritos para ser cantados en lugar de leídos, ya que se trataba de una poetisa lírica. Por lo tanto, la adaptación que de ellos se hace, cobra completo sentido en el escenario. Así, y después de casi dos horas de espectáculo, la sensación final que dejó el concierto es la de haber presenciado algo único y también necesario, de una artista única y necesaria, marcado por la poesía y el amor de, por, para y entre mujeres. Y eso no se ve todos los días

Setlist:
- Canción del eco
- Himno a Afrodita
- Hoy duermo sola
- Pajarita
- La manzana
- Ana y los pájaros
- Poema de la pasión
- Canción de boda (con Maria Arnal)
- Instrumental
- Fragmentos
- Ligera como el aire
- Mi vida bajo el agua
- Contra la épica
Bis:
- Ese chico
- La flor entre la vía
- Tú por mí (con Maria Arnal)
- La tejedora